dijous, 27 de juny de 2013

QUO VADIS, JUNQUERAS?




Cual digno émulo de Arquímedes de Siracusa -"dadme un punto de apoyo y levantaré el mundo, afirmó con motivo del descubrimiento de la palanca-, el ínclito Oriol Junqueras se descolgaba ayer con análoga petición: "dadme 68 diputados y proclamo la independencia". Pero lo de Arquímedes, hombre instruido donde los hubiera, era una metáfora; lo de Junqueras, no.

Porque vamos a ver, y dicho sea con absoluta independencia de la posición que uno pueda tener sobre este respecto, que por otra parte ya se ha manifestado aquí en otras ocasiones, lo cierto es que hemos de suponer que Junqueras se refiere a 68 diutados de ERC en el Parlamento catalán. Y afirmar que con ello declara la independencia se me antoja un ejercicio de irresponsabilidad política mayúsculo. Es más, impropio de alguien que, de disponer de dichos diputados y declarar la independencia, es de suponer que sería el primer mandatario de la nueva Cataluña independiente.

En el Parlamento catalán hay 135 diputados. 68 es exactamente la mitad más 1, y esto representa un 50,37% de la Cámara. A su vez, los restantes 67, cuya opinión no parece importarle a Junqueras, representan el 49.63%. Y la verdad, puede que 68 contra 67 sea una mayoría democrática suficiente para decidir sobre los temas que el Parlamento catalán tiene encomendados, pero para decisiones de tamaña trascendencia, se me antoja una mayoría muy exigua.

Pero es que además, el bueno de Junqueras parece soslayar también otro aspecto nada baladí, y es que con el sistema electoral actual, nada asegura que el porcentaje que estos 68 diputados representarían respecto al total de la cámara, se correspondiera con el de votos reales emitidos. Todo lo contrario. No sería la primera vez que el partido con más diputados en el Parlament no coincida con el que más votos obtuvo. Ocurrió en 1999, volvió a ocurrir en el 2003 y, sin ir más lejos, ocurre también en la actual legislatura: el propio Sr. Junqueras debería saber que su condiión de jefe de la oposición, el segundo partido con más diputados, no se corresponde con su posición en votos. El PSC le sacó 26583 votos. Ello no obstante, ERC obtuvo 21 diputados frente a los 20 del PSC.

Mucho cuidado pues con el farol de los 68 diputados, porque bien pudiera ser que, más aun si los restantes 67 correspondieran a distintas listas electorales, que esta exigua mayoría en el Parlament se correspondiera con una clara minoría en cuanto a votos. Ello no obstante, nada de esto parece ser óbice para que el Sr. Junqueras declarara la independenca de disponer de estos 68 diputados. Antes pedía un referéndum. Ahora le basta con 68 diputados... Y todo esto, la verdad, empieza a asustar. Porque cuando uno acaba creyéndose sus propios delirios, y todo indica que se los cree, tenemos un problema grave.

Vamos a dejar de lado los indudables escollos jurídicos que semejante declaración conllevaría, así como las reacciones que suscitaría -temas que, por cierto, tampoco parecen importarle al Sr. Junqueras- y centrémonos en el estricto tema de mayorías y minorías.

Una declaración de independencia es una decisión que compromete a toda la sociedad, presente y futura, y es de una envergadura tal que requiere de una mayoría social más que holgada. Pongamos desde un 60% hasta los 2/3 para empezar a hablar. En cambio, desde los supuestos de Junqueras, hoy serían 68 diputados frente a 67. Supongamos ahora que en la siguiente legislatura -nada es descartable desde supuestos delirantes como los suyos- esta correlación de diputados se invierte en sentido contrario y se vota la (re)integración a España. Con tan escasos márgenes como con los que trabaja Junqueras sería, cuando menos, una posibilidad a tener en cuenta.

¿Y qué haríamos entonces? ¿Votar la reintegración a España? ¿Avalaría el Sr. Junqueras que el mismo procedimiento que sirvió para largarse de España lo fuera también para volver a ella? Y eso suponiendo, claro, que España nos aceptara, que a lo mejor ni eso. ¿Estaría el Parlament votando en cada legislatura si vuelve o no según el partido politico que estuviera en el poder?

No, Sr. Junqueras, no. Ya está bien de necedades. No se puede jugar con los números ni aparentar mayorías que no lo son. Lo que usted está haciendo es incurrir en una iresponsabilidad que le descalifica. Y me temo que también en un desconocimiento de causa pavoroso, como si no tuviera ni idea de lo que se está trayendo entre manos. Estamos apañados.

1 comentari:

  1. Felicidades por este artículo lleno de sentido común y desapasionamiento, en un momento en el que parece que no se puede hablar de ciertos asuntos sin fanatismo.

    ResponElimina