dimarts, 30 de desembre de 2014

HIPOCRESIA EDUCATIVA



Leo no sin cierto estupor, incluso a estas alturas, que según la última evacuación wertiana en forma de Real Decreto sobre los nuevos Curricula de la ESO y del Bachillerato, los padres –y madres, hemos de suponer- de los alumnos podrán acceder de pleno derecho a los exámenes de sus hijos y a los documentos de evaluaciones oficiales, o sea, a «Todo». Examen por examen, trabajo por trabajo, documento por documento… Si lo que se pretende con ello es apuntillar definitivamente a la función docente, casi seguro que lo van a conseguir. Hay muchos otros despropósitos en este decreto, pero nos centraremos en éste por su perversidad intrínseca.
Para empezar, no es que uno pretenda negarles a los padres el derecho, menos aún el deber, a estar al corriente de la evolución académica de sus hijos; más bien todo lo contrario. Exactamente en la misma medida que no sólo tienen el derecho de conocer los informes médicos sobre el estado de salud de su progenie, sino también la obligación de velar por ella. Pero esto es una cosa, y otra muy distinta atribuir una supuesta patología al médico que la diagnostica o al laboratorio que realizó el análisis. Y lo que se está permitiendo con esta medida es ni más ni menos que matar al mensajero.

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dilluns, 29 de desembre de 2014

TODOS CONTRA PODEMOS



No le gustó a Mas esto de que Pablo no se iba a abrazar ni con él ni con Rato. Con tanta onfalocracia hasta se pensaban que la izquierda eran las CUP o el camarada Herrera. En realidad, los que sí se abrazarían a la que empezaran a ponerse las cosas serias, es decir, a peligrar ciertas prebendas y los pingües negocios que comportan,  serían precisamente Rato y Mas, como lo hicieron sus abuelos en el 36… y tantas otras veces. Y por cierto, para proponer lo que sugiere PODEMOS, no es que haga falta precisamente ser de izquierdas. Incluso siendo de lo más indulgentes, diríamos que puede que sea condición suficiente, pero no necesaria.

Por lo demás, es francamente interesante desde el punto de vista antropológico la reciente actitud de linchamiento a PODEMOS desde las filas nacional-independentistas. Y digo antropológicamente por no decir psiquiátricamente, que es lo que debería haber dicho. Porque más de uno está deseando que lo de PODEMOS acabe como aquel chiste malo, que va uno y le cuenta al amigo que ayer, volviendo a su casa, se encontró con unos matones que le estaban dando las del pulpo a un tipo que se revolvía en el suelo. ¿Y qué pasó? le pregunta el otro. ¡Vaya paliza que le dimos! responde...

Porque en realidad, lo que está diciendo PODEMOS es lo más sensato que se puede decir, al menos desde los mínimos requeridos de respeto a las reglas democráticas para que a alguien se le pueda llamar demócrata. ¿Dice usted que tiene al pueblo catalán detrás reclamando la independencia? Bueno, comprenderá que tendremos que cambiar la Constitución para que esto se pueda comprobar… Es decir, lo que PODEMOS está diciendo que se ha de hacer es lo que Rajoy hubiera tenido que hacer desde el primer momento que empezó todo este embrollo: si hay un problema en Cataluña y la Constitución no puede darle respuesta, se cambia la Constitución. Y tema desactivado, sin más.

Pero curiosamente, resulta que esto no lo quieren ni los unos ni los otros, ni Rajoy ni Mas, ni sus respectivos edecanes y correveidiles. Los (h)unos porque no cabe en la Constitución y con eso basta para acallar a las turbas; los (h)otros porque no la reconocen, ni a ésta ni a ninguna que no sea la «suya»: el Volksgeist está por encima de cualquier democracia.
Lo dije hace tiempo, lo que más nerviosos pone a los independentistas es precisamente lo razonable, en el sentido democrático del término... y lo inteligente. Pero claro, con lo bien que se lo estaban pasando entre enroques constitucionales, referéndums de barbacoa, y mientras tanto el personal entretenido, ha tenido que ser PODEMOS el que les ponga nerviosos a (h)unos y a (h)otros, diciendo lo elemental, lo sensato… Sobre todo por lo del desabrazo. Perdón, los desabrazos. Por esta vez ¡bien por PODEMOS!

diumenge, 28 de desembre de 2014

HUMOR Y CORRECCIÓN POLÍTICA (En el día de los Santos Inocentes)



Uno todavía recuerda cuando tal día como hoy de no hace tantos años, aún se acostumbraban a gastar bromas y hasta los periódicos y las radios soltaban en sus noticiarios alguna «inocentada», es decir, alguna noticia estrafalaria, en ocasiones con visos de verosimilitud, que algún crédulo desprevenido se creía a pies juntillas. También, según parece, aunque esto lo vi mucho menos, algunos guasones se dedicaban a colgar en la espalda de los transeúntes las famosas «llufas», unos muñecos de papel recortado que los burlados paseaban sin saberlo convirtiéndose en objeto de mofa del personal.
Una curiosa manera de celebrar la efeméride de una masacre infantil bíblica de más que dudosa veracidad histórica, pero masacre al fin y al cabo. Y es que el humor, desde el chiste procaz hasta el más refinado, pero sobre todo el segundo, estaba sin duda mucho más presente en nuestra sociedad que en la actualidad. Hoy los periódicos ya no publican inocentadas, y si lo hicieran, seguro que habría alguna regulación legal que obligara a informar al pie del falso notición, con letras claras y de mayor tamaño que la noticia, de su condición de inocentada… no fuera a creérselo algún bobo y se quedara traumatizado por la tomadura de pelo. Y claro, algo así carecería absolutamente de objeto.

 
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dissabte, 20 de desembre de 2014

LA TENTACIÓN DETERMINISTA SUS VERSIONES BUFAS: un devaneo libre entre la Filosofía de la Historia y la payasada (IV de IV)


 
 
 
El umbral entre lo sublime y lo grotesco es sin duda muy tenue en ciertos ámbitos, como entre la lucidez y el delirio… Circulaba en su momento un chiste que viene bastante al caso. Alguien comentaba que cada vez que respiramos nacen cien chinos. Al oírlo, uno de los contertulios se pone a respirar rápida y repetidamente hasta el jadeo. Acaban de nacer cuatro mil, afirma convencido después de 40 resuellos meticulosamente contabilizados…

Y ahora sí que estamos ya de lleno en las versiones bufas de lo que, en principio, podía ser una aspiración legítima de conocimiento: el artículo que ha motivado estas entregas, que anuncié en su momento, y este otro, si cabe aún más chabacano en atención a su mayor tendenciosidad. Un supuesto «divulgador» de la matemática de la historia, por nombre Juli Gutiérrez Deulofeu, nos anuncia que su abuelo, cómo no, matemático de la historia, predijo en su momento que la independencia de Cataluña se alcanzaría en el año 2029. El nombre del profeta matemático y abuelo del entrevistado en el rotativo de más tirada en Cataluña es Alexandre Deulofeu.

De entrada, lo primero que a uno se le antoja ante tamaña estupidez es tomársela a chanza. Una majadería más de tantas como se están diciendo y, en este sentido, digna de incorporarse a los anales del inefable “Institut de la Nova Història”, egregia institución dedicada a rescatar verdades sobre la Historia de Cataluña que la avidez española por las glorias impostadas nos hurtó a los catalanes durante siglos. Como a algunos ya les constará, entre tales verdades destacan que el Quijote fue escrito por un catalán, Miquel Servent, al que luego la historiografía imperial castellana denominó "Cervantes"; lo mismo en el caso del Lazarillo -sólo que el autor era valenciano-; o que Erasmo de Rotterdam fue el seudónimo utilizado por Ferran Colom -hijo de Cristóbal Colón- para dar curso a sus veleidades literarias y filosófica. Para qué seguir…

Y siguiendo con el estilo propio de la antedicha institución, hasta podríamos seguir con la mofa y acusar a Isaac Asimov de habernos ocultado que se inspiró en Alexandre Deulofeu, abuelo del divulgador, para crear al personaje de Hari Seldon,  atribuyendo tal ocultación al anuncio del año de la independencia catalana. Algo que por fuerza había que escamotear a cualquier precio. Vamos, que ríanse ustedes de los misterios de Eleusis.

Pero no. La cosa no es para tomársela a chanza. Y no sólo por los alarmantes índices de credulidad que se están dando entre cierto sector de la población catalana en la actualidad, en la mejor línea de la fe del carbonero; ni porque detrás del aparente pintoresquismo de la noticia subyazga un seudodeterminismo ramplón, ideológicamente sesgado y adoctrinador muy a tono con el modelo de súbdito pensado para la nueva era; ni porque un rotativo que va de serio debería ser algo más cuidadoso en sus entrevistas… No, hay otra razón a mi parecer mucho más importante, y es que cada vez está tomando más cuerpo un discurso hegemónico cuya única posibilidad de serlo radica en la aculturización generalizada de la sociedad, que ha puesto manos a la obra en ello con toda desfachatez, a la vez que, entre medio en broma medio en serio, condena ya, todavía sólo formalmente por ahora, al ostracismo a cualquier que denuncie tales payasadas como lo que son: auténticas aberraciones conceptuales disueltas en un totum revolutum en el cual todo vale si, y sólo sí, sirve a la causa. Y esto me parece gravísimo.

Porque la majadería es dignificable en este tipo de contextos, por más irrelevante i pintoresca que sea la afirmación y la disciplina en que diga basarse. Hasta ahora el independentismo era voluntad política, metafísica y teológica. Todo muy bien, pero faltaba lo fundamental, la certeza científica. Ahora ya la tenemos, gracias a la actividad divulgadora del nieto de l’avi Deulofeu.

Y hay dos cosas que aún me parecen más aborrecibles. La primera, que por increíble que parezca, más de uno se lo tragará a pies juntillas. La segunda, que el abuelo no es del todo culpable del dislate que su nieto está cometiendo con él.

Desconozco la obra de Alexandre Deulofeu, hasta poco más allá de lo que pueda encontrase aquí. Pero lo cierto es que no se trataba de ningún imbécil. Sus relativas licencias proféticas son, en cierto modo, un eco de la época, y las influencias, sobre todo, de Spengler y su “decadencia de occidente”, parecen más que evidentes. Incluso en su nacionalismo catalán, Deulofeu fue sin duda un hombre de su época. Una vez más, una cosa es sacar constantes de la historia, más o menos discutibles y azarosas, y otra es creerse en disposición de poder anticipar el futuro. Considerar que los imperios tienen un ciclo de 550 años, tras el cual se desintegran; tomar el año 1479 como el de constitución del imperio español –por del real matrimonio- e inferir de ello que el año de la independencia de Cataluña será el 2029 puede ser, en el mejor de los casos, un divertimento. Pero si uno es de los que piensa que por respirar más rápido nacerán más chinos, entonces está incurriendo en una payasada; que de creerse, deviene «revelación» en la más pura línea de la irracionalidad rampante. Y eso es peligroso, muy peligroso.
El gran error de nuestra época es que estamos pasando de la cientificidad racional a un cientismo supersticioso donde, por el simple hecho de estar aplicando las matemáticas, ya estamos haciendo ciencia. No deberíamos olvidar que la astrología, los astrólogos, utilizaban las matemáticas, pero sin que esto convirtiera su disciplina en una ciencia, porque su objetivo era el propio de una superstición, por más que sus cálculos fueran correctos y por más elevados que fueran los conocimientos matemáticos requeridos para realizarlos. Porque al fin y al cabo, por más rápido que nos esforcemos en resollar, no nacerán más chinos. ¡Si sólo pudiéramos entender esto!

dijous, 18 de desembre de 2014

SOSTIENE JUNQUERAS



Cada día que pasa se estrecha más el cerco sobre Oriol Junqueras. Todo el aparato mediático, los paniaguados y hasta algunos de sus allegados, más o menos quintacolumnistas unos, descaradamente otros, están en ello. De momento sigue resistiéndose, pero está pagando un precio muy alto: pasar por el hombre que saboteó el proceso independentista. Dirigida sólo retóricamente a todos los políticos independentistas, la amenaza proferida ayer por la Marine Le Pen con barretina, empeñada en ejercer de Jeanne d’Arc, está muy clara: o se ponen de acuerdo los políticos, o “la gente les pasará por encima”. O te apuntas a la lista de Mas o eres un traidor, chaval. Aquí no hay matices, que la patria está por encima de TODO.

Porque lo que aquí se está ventilando es la hegemonía en el campo independentista. Otra cosa es que la disputa sea personal o ideológica. Ignoro si Junqueras cree posible la diferencia ideológica que postula dentro del campo independentista entre CDC y ERC. La verdad es que hasta ahora no la ha explicitado más allá de meras declaraciones de intenciones, pero vamos a concederle el beneficio de la duda y supongamos que sí. Asumamos pues que Junqueras tiene un proyecto progresista para la nueva Cataluña independiente y que, en la tesitura de doblegarse ante la cleptocracia convergente y a la lista PP (Partir del «President»…Mas cómo no), prefiere guardar sus cartas para jugarlas en otro momento; en las elecciones municipales, en las generales… y también en las catalanas anticipadas, pero con su propia lista, para que quede claro a quién el sector independentista catalán designa para liderar el «procés».

Ante esto, Mas se enroca y anuncia que, o hay lista única, encabezada por él, o sigue con los dos años que le quedan de legislatura y cuántos pueda, pero cargando en la conciencia del pobre Junqueras haber abortado la gran oportunidad, por culpa de sus egoístas intereses partidistas y personales. Ahí es nada. Que la patria no entiende de ideologías, sólo de Patria.

Porque... ¿qué más da, dice Mas, el liderazgo del proceso? ¿A qué viene ahora cuestionarlo? ¿No ha sido él el ungido? ¿No es él el presidente de la Generalitat? ¿Y quién está subvencionando las plataformas ciudadanas que arropan al «procés»? ¿Quién, sino él, es el «procés»? ¡Vamos hombre! Y a esas alturas…

Lo curioso del caso es que, en cierto modo, parece estarse reproduciendo dentro del campo independentista un escenario parecido al que Mas ha generado a nivel español con su propuesta de referéndum, pero con los papeles invertidos. Porque mientras que Mas reclama una consulta que Rajoy le niega, aquí es Junqueras el que la reclama y Mas el que la rechaza. Curioso sentido democrático el de algunos... siempre según les vaya en el baile.

Porque si asumimos provisionalmente como hipótesis de trabajo que hay, como mínimo, dos proyectos distintos de futuro estado catalán ¿Qué habría de malo en que se decidiera democráticamente cuál ha de ser el hegemónico? ¿No es más o menos lo mismo que Mas argumenta para defender su consulta frente al gobierno español?

ERC, o mejor, Junqueras, piensa que puede ser la fuerza mayoritaria en unas elecciones anticipadas. La legislatura se agotó el 9-N y la lista "PPresident" más bien parece un ardid destinado a seguir manteniendo el control de un proceso por parte de aquellos que no tienen nada claro que lo fueran a revalidar democráticamente en solitario.

El nacionalismo es igual en todas partes. Y las apelaciones a grandes listas cesaristas no son sino una forma de perpetuar el control y el dominio social por parte de unos grupos frente a otros; de unas clases frente a otras. Los ingenuo es más bien pensar que pueda haber matices ideológicos dentro del nacionalismo. Porque es ignorar lo que es el nacionalismo en esencia, cualquiera de ellos. Pensar que un movimiento de liberación nacional puede ser a la vez una revolución social –como piensan las CUP- es acaso el gran error de Junqueras si de verdad se lo cree. La adhesión a la patria ha de ser incondicional, así está escrito.

Aquí pasa lo mismo -¿se acuerdan?- que con aquello de «antes una España roja que rota», que simplemente es mentira y que no se lo creen ni quienes lo proclaman; una divisa para consumo de parroquianos, y un mecanismo de reforzamiento del control social y económico de unos grupos sobre otros. Y si eso peligra, se rompe lo que sea para salvar lo que se pueda. Así es como funciona, al revés de como se anuncia. Así es como están funcionando Mas y su corte áulica: o nosotros o nadie. O lista única o no hay elecciones. ¿Qué os habíais pensado?
Claro que a lo mejor no se trata de proyectos políticos en disputa, sino personales. Ignoro, por mi parte, si la actitud de Junqueras obedece a lo uno o a lo otro. Pero parece evidente que por ahora no quiere hacer el papel de conserje que le han adjudicado cuando sabe que puede ganar las elecciones. Pero en el caso de que se lo crea de verdad, está listo. Se lo comerán con patatas por traidor y por ambicioso. O eso o a pasar por el tubo. El cerco sigue estrechándose.

LA TENTACIÓN DETERMINISTA SUS VERSIONES BUFAS: un devaneo libre entre la Filosofía de la Historia y la payasada (III de IV)


 
Tampoco, más allá del indudable interés de sus respectivas obras, Spengler o Toynbee aportarán nada substancialmente nuevo al modelo hegeliano de la Historia, aunque sus respectivos sistemas estén desprovistos, tanto del optimismo metafísico, como del carácter productivo de la negatividad propio de la dialéctica hegeliana que es, a su vez, condición de la posibilidad de un progreso que incitaba precisamente a tal optimismo. Frente al filósofo de la historia, la historia filosófica. Sin duda hay que conocer ahora la historia para poder entenderla. Al carácter deductivo y a priori del primero, se le opone lo inductivo y a posteriori de los segundos. Pero sigue habiendo al final en ambos caso una lógica «fatal» que rige el devenir histórico.

Cambio de tercio. Muy probablemente, la más genial pretensión de matematización de la Historia nos la ofrezca el género literario de la ciencia ficción de la mano del genial Isaac Assimov en su saga de las Fundaciones, que entronca al final con la de los robots amigos del policía Elijah Baley. La idea es muy simple, a la vez que fascinante...

En un universo donde toda la galaxia ha sido ocupada por la raza humana, organizada bajo la égida de un impero galáctico cuya capital es Trántor, un científico algo atrabiliario, Hari Seldon, funda una nueva ciencia, la Psicohistoria. Se trata de una síntesis entre Psicología, Sociología, Historia y Matemáticas. Los fundamentos axiomáticos son, en principio, y como ha de ser, muy simples: el comportamiento humano, visto individualmente, es impredecible, pero tal incertidumbre va reduciéndose a medida que tratemos con grupos cada vez mayores de individuos. Y con millones de planetas colonizados por una población humana de trillones de individuos, Hari Seldon llega a la conclusión de que ya se da la masa crítica necesaria para poder predecir la futura evolución de los acontecimientos históricos con precisión matemática y mediante el uso de la misma.

Y funda la Psicohistoria, cuyo primer y único diagnóstico es demoledor. Aun aparentemente en pleno esplendor, el imperio galáctico está entrando en decadencia, y con él, la civilización. Una decadencia que llevará a un periodo de caos que durará unos diez mil años, hasta que surja un nuevo poder que rescate a la humanidad de la barbarie que se anuncia. Su objetivo, el del bueno de Hari Seldon, en la mejor de las aspiraciones fáusticas, es conseguir que este periodo de diez mil años de anarquía se reduzca a tres mil. Para ello, bajo la cobertura de un centro de estudios destinado al mantenimiento del saber y la ciencia, creará una Fundación en un planeta situado en los arrabales de la galaxia; y otra en el otro extremo, la Segunda Fundación...

Cómo se desarrollará todo esto lo dejo para los que ya lo saben, no sin recomendar encarecidamente su lectura a los que no lo hayan hecho todavía, ni sin avanzar que, en la más pura línea de los clásicos, al final de la saga sabremos que el propio Hari Seldon no fue más que un instrumento de designios mucho más «altos», sólo que en esta ocasión no se tratará de moiras ni dioses, sino de… un talentoso robot llamado Daneel Olivaw.
En lo que aquí nos ocupa, lo importante es la posibilidad real, puesta sobre un escenario de ciencia ficción, pero de evidentes analogías con la decadencia del Imperio Romano, reconocida por al mismo Asimov, de la posibilidad no sólo de predecir el futuro, sino también de incidir en él y modificarlo. Y es aquí donde, después de tan excesivo y seguramente abstruso exordio, llegamos a nuestro tema: las versiones «bufas» de las aspiraciones deterministas.
(CONTINUARÁ)

dimarts, 16 de desembre de 2014

PRIM EN TVE... EN FIN


 
 
 
Ayer TVE emitió el telefilm de producción propia, dirigido por Miguel Bardem, “Prim, el asesinato de la calle del Turco”. Una serie de capítulo único, una hora y cuarenta y cinco minutos, más o menos. Y éste, es a mi parecer, su primer y mayor problema. El segundo… bueno, quizás más subjetivo, la cobertura que da en finales abiertos de los tres días que van del crepúsculo del 27 de diciembre de 1870, en que se produjo el atentado, hasta la noche del 30, fecha oficial de la muerte de Prim. Lo mediático se impone, supongo.

Que conste que la película me pareció más que aceptable, pero se quedó corta, muy corta, sobre todo de tiempo. Puede que también de presupuesto.  Es más cómodo hablar de “Isabel” o, cómo no, de Roger de Lauria, del Gran Capitán -que tampoco- o de Viriato, que de Prim o de Espartero, o de Riego o de Torrijos, del espadón de Loja, un tal Narváez, o de la simplemente “puta tonta”. País con historia amnésica somos todos. Y así nos va… A todos nos sigue doliendo el ridículo de no saber cual era el bando de nuestros bisabuelos, o de nuestros dieciséis tatarebuelos... mierda de país.

Hubieran tenido que ser cuatro o cinco episodios de duración parecida al capítulo único de ayer. Entonces puede que, nunca lo sabremos, sí que hubiéramos podido estar hablando de una obra maestra de TVE. Porque tanto los mimbres como los membrillos apuntaban buena calidad. Pero tanto membrillo no cabe en un cesto tan pequeño. Por lo demás, una buena ejecución. Pero, lo siento, si no hubiera tenido ni la menor idea del “mogollón” –como dicen nuestros alumnos- he de reconocer sinceramente que me hubiera quedado en Bavia.

Es verdad que, hablando de cine y para quien no haya leído la novela, la espléndida “Guerra y Paz” de la BBC que TVE emitió en los setenta, de veinte episodios de unos 45 minutos cada uno-, le parecerá más completa que la película de King Vidor, de tres horas y media –en su versión no comercial-. Pero también que en cualquiera de los casos, estamos en versiones limitadas por la duración, que no por el tiempo de exposición. En definitiva, y maldiciendo la trivialización, tengo la impresión de que quien no supiera demasiado sobre la trama Prim, se quedó como estaba antes. Un país de demasiadas asignaturas pendientes, de las cuales ésta es, simplemente, una más.

Luego, eso sí, la inverosímil escenificación para dar pábulo al sensacionalismo recientemente sobrevenido, con dosis de verdades ocultas bien sabidas por los «duchos», que no son los que saben del tema, como el estrangulamiento, a cargo de Pastor, cuyo nombre no sale ni una sola vez en el filme, sólo que es «policía». Al final será como aquel infeliz chorizo al que interrogándolo inteligentemente la Benemérita, acabó confesando ser el autor del tiro que mató a Kennedy y el toro que mató a Manolete. Humanamente imposible. Y somos humanos al capdavall.

Insisto. Paúl y Angulo no tuvo nada que ver con el atentado. Y quien quiera saber por qué, que se lea el libro de José Fontana; el mejor, a mi criterio, de los que se han escrito sobre el tema. Y para qué seguir hablando…

Por lo demás, mis felicitaciones a los directores, actores y otros menesteres del séptimo arte. Quien paga, manda. Ahora resulta que lo estrangularon a lazo y eso es una versión más de tantas… Pues bien. A lo mejor no fue un tema de presupuesto; más bien al contrario, contra menos tiempo, más se confundirá el personal entre moderados, unionistas, progresistas, carlistas, republicanos, orleanistas y, simplemente, los que mandan hoy: reaccionarios de uno y otro cuño. Susanita tenía un ratón y Mariano una chochona, con sus sicofantes respectivos. No ha cambiado tanto la cosa.

Puede que los pueblos que olviden su historia estén condenados a repetirla una y otra vez. En España algo sabemos de esto. O deberíamos saberlo. Los que la trivializan, van a la catástrofe directa.

Fue un hispanista británico el que dijo que el día que mataron a Prim cambió la historia de España. Yo más bien pienso que lo que pasó el día que mataron a Prim es que no cambió… de acuerdo con los designios británicos, entre otras cosas.

Porque si hubo una Corte empecinada en neutralizar cualquier resurgimiento español en el XIX, y antes, no fue Francia, sino la Gran… Bretaña. Así lo entendiere quien lo estudiare y leyere. Por lo demás, aquí concluyo mis observaciones sobre el tema General Prim. Punto final.
Lo siento. A mí lo que me va es  darles caña a los historiógrafos subvencionados, de uno u otro costado. El tema Prim, por lo que he leído e investigado por mi parte, lo tengo ya tan claro que no vale la pena seguir abundando en ello. Y mientras nuestros historiógrafos respectivos sigan buscando grandezas inventadas, nunca nos encontraremos. Maldita historia que nos separa...

LA TENTACIÓN DETERMINISTA SUS VERSIONES BUFAS: un devaneo libre entre la Filosofía de la Historia y la payasada (II de IV)



Acertará Kant cuando nos dice que una cosa es que actuemos como si la Historia tuviera sentido y otra muy distinta que lo tenga. Pero tal precariedad constituyente no podía satisfacer de ninguna manera las exigencias de génesis del Idealismo que se anunciaba como su superación y cuyo máximo monumento es la Lógica de Hegel, proyectada a su vez en los distintos escritos sobre Filosofía de la Historia de este autor: "hay que entender la Historia antes de conocerla", nos dice Hegel nada más empezar... Muy bien, muy bien ¿Pero qué es lo que hay que entender? La respuesta a dicha pregunta es la Filosofía de la Historia de Hegel.

No es este el lugar para comentarla, pero diremos sucintamente que toda la lógica desplegada en el tiempo por el espíritu de la Historia, y que precisamente por lo de «Lógica» deberíamos suponer a priori, se nos manifiesta a los humanos, acaso con la excepción del propio Hegel, a posteriori. Hasta al mismo Hegel se le escapa en la introducción de la Fenomenología, en su famoso párrafo sobre el vuelo de la lechuza de Minerva al caer la noche, la inevitabilidad de que la Filosofía llegue siempre tarde, es decir, como la policía llega siempre cuando ya se ha producido el crimen. Visto así, la verdad es que no se distingue en mucho del consejo kantiano de hacer "como si la Historia tuviera sentido". Sólo, eso sí, en que en un caso parece que te lo crees, mientras que en el otro se establece una prudente distancia, lo cual no es nada baladí.

Concluyendo, que explicamos lo ocurrido, pero en lo tocante a predicciones, no hay Lógica que valga.  Y esto no satisface a ciertos espíritus «creativos». Así que si lo que queremos es predecir el futuro como se predice la caída de una piedra, seguimos en la bola de cristal, las videncias, el resto de artes mánticas en general y poca cosa más.

La cosa no cambiará mucho con Marx. Ni con Comte. Sólo algunos neokantianos -en el uso que hace Raymond Aron de este término- se intentará avanzar algo a la vez que manteniendo el sentido común y unos mínimos de coherencia intelectual. Será precisamente con Rickert, y Dilthey después, que se zanjará, al menos provisionalmente, el debate. La física es nomotética, y su función es la descripción (Erklären). La Historia, por su parte, es idiográfica, y su función es la comprensión (Verstehen). La primera es el modelo de las ciencias de la naturaleza (Naturwissenschaft); la segunda, de las ciencias del espíritu (Geisteswissenschaft).
Pero la pretensión de reducir la Historia a un puñado de leyes de inexorable cumplimiento no se acaba con la historia contada por un idiota, de la que se lamentaba Macbeth y se alegraba Goethe. Al fin y al cabo, si hay leyes históricas, han de ser cuantificables, y esto significa matematizables ¿Por qué no matematizarla entonces? ¿O acaso no llegó a pensar un matemático como Cantor que su descubrimiento de los conjuntos transfinitos era una demostración de la existencia de Dios y en este sentido le escribía al Papa de Roma de turno? ¿Por qué no con la Historia?
(CONTINUARÁ)

diumenge, 14 de desembre de 2014

LA TENTACIÓN DETERMINISTA SUS VERSIONES BUFAS: un devaneo libre entre la Filosofía de la Historia y la payasada (I de IV)



La tentación del determinismo legaliforme en la Historia es más antigua que la propia reflexión sobre esta disciplina. Y los ridículos en que con frecuencia se ha incurrido, también. Aquello de que los economistas son unos científicos que saben explicar a la perfección por qué sus predicciones no se cumplieron, no sólo reza para este gremio, sino también para muchos otros.

Todo proviene de una vieja aspiración: dotar de sentido a algo que tal vez no lo tenga, como la incertidumbre sobre el futuro. Ya Polibio nos cuenta desde su privilegiada posición al lado de Escipión el Emiliano, como éste le comentó, mientras ambos observaban la reducción de Cartago a cenizas, que "las naciones tienen su vida, como los hombres. Algún día le llegará también la hora a Roma".

En los griegos, con su visión cíclica del tiempo, los avatares de la historia y del destino de los hombres dependían de los inexorables designios de las Moiras, cuyos arbitrarios y caprichosos gestores eran los dioses, mientras que a los hombres le quedaba el papel de actores; a cada cual el suyo.

Con el surgimiento del cristianismo y su teología de la historia de base judaica, aparece la concepción lineal del tiempo como realización de un proyecto finalista que dará pie a la posibilidad intelectual de pensar en leyes que rigen el transcurso del devenir humano, de la Historia. En San Agustín se da ya esta filosofía de la historia. En el siglo XII, Joaquín de Fiore proclamaba las tres edades de la Historia, la edad del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo. Tras ellas, el anunciado final de los tiempos y la resolución de este mundo trascendente en el nunc stans de la eternidad... o de la nada.

Con el racionalismo y la revolución científica, las matemáticas pasan a ser la herramienta con que interpretar el mundo, la naturaleza. Pero no la Historia, cuya distinta naturaleza respecto a las ciencias naturales reivindicará Vico en el siglo XVIII. Los alquimistas se transmutarán en físicos y químicos a lo largo de los siglos XVII y XVIII, pero los profetas no podían recurrir a la matemática para legitimar sus designios de acuerdo con los nuevos conocimientos. En realidad, las matemáticas ya estaban de mucho antes en la variantes cabalística y astrológica, pero de forma totalmente incompatible con el nuevo paradigma.

Ante la imposibilidad de entender la Historia mediante leyes matemáticas, se recurrirá a la Lógica, entendida en este caso como secularización de la Teología. Tal vez el filósofo más no-lógico en temas de Historia, y desde luego no-matemático, fuera, paradójicamente, Leibniz con su noción de la Ecceitas y sus denodados esfuerzos en defensa del libre albedrío en un universo regido por un dios relojero y arquitecto; Deus ex machina, se le llamaba, a partir de la analogía como aparecían los dioses en las antiguas tragedias para intervenir en el destino de los hombres: colgados de una grúa, de una máquina. Plenamente consciente sin duda alguna, precisamente como matemático y lógico que era, de las substanciales diferencias entre las distintas naturalezas de los objetos de conocimiento humano y del irresoluble conflicto entre el libre albedrío y un universo determinista. Un conflicto que sólo resuelve parcialmente, como Tirso en el condenado por desconfiado.                                                
(CONTINUARÁ)

dimarts, 9 de desembre de 2014

DE LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA GROTESCA A LA PROFECÍA SUBLIME



Hoy no tengo tiempo, pero les prometo hablar de ello en un par de días. No de Kant -mi santo patrono laico-, sino de ESTO. Alucinante de verdad. Y la culpa no es del abuelo, que conste... cosas veredes que non crederes.

Lo prometido es deuda.

dimecres, 3 de desembre de 2014

"MORDRED" JUNQUERAS NO TRAGA

          

 
 
Que una cosa es ser feo y otra muy distinta es ser tonto. Y a Mordred Junqueras no le ha gustado el viático que, como bufón del nuevo Camelot, le había deparado el rey Arturo en su mayestático camino hacia el Grial de la independencia. Hasta a la Marine Le Pen con barretina, ahora furiosa con Mordred, le correspondían más altos menesteres áulicos: iba a ser Morgana. Y a falta de Lancelots y Tristanes, pues a promocionar «tristones» caballeretes, sumisos y domeñados según los designios de Merlín, hoy recluido en un pino de tres ramas por la dama del lago de la tierra entre montañas, a causa de su desmesurada afición por el oro del Llobregat.
Y ahora hablando en serio. Lo de Junqueras ayer fue muy bueno. De verdad. Por un lado, se sacó de encima de un plumazo la presión a que estaba siendo sometido por todo el aparato propagandístico del régimen artúrico y de sus propias bases, felones y desertores incluidos. Por el otro, lo hizo apelando a los más espurios valores de ERC; aquellos de los que sólo tiran en casos de extrema emergencia –como el PSOE acordándose que es de izquierdas y preguntándole a PODEMOS por su ideología-. Es decir, cuando han de diferenciar su independentismo del de CDC. Que puedan ser más falsos que un duro sevillano no tiene la menor importancia para lo que estamos dilucidando aquí. Es posible que Junqueras hasta se lo crea.
Frente al identitarismo de Mas, Junqueras apeló ayer con juicio a una tradición impostada que, como siempre en estos casos, tiene parte de verdad y parte de mentira. Reivindicó un independentismo cosmopolita y abierto, inclusivo e integrador, de la ciudadanía. Proclamó la necesidad de una mayoría social y política amplia, no circunscrita a un ámbito estrictamente lingüístico –afirmó que han de caber en la futura República Catalana aquellos cuyas fronteras emocionales sean las de todos los países hispano hablantes-. Asumió que la independencia ha de ser para que las futuras generaciones vivan mejor, en un país más libre y democrático, lo cual le llevó de abjurar de las corruptelas de Camelot: no es para eso que se quiere la independencia, vino a decir. A buen entendedor...
En resumen, de no ser por las recurrentes alusiones a la independencia, su discurso bien podría ser el de cualquier español regeneracionista del XIX y parte del XX, federalista, republicano, laico, socializante… Al menos formalmente, Junqueras se desmarcó del integrismo espiritualista artúrico y estableció claras diferencias entre su independentismo y el sobrevenido del otro. Por todo eso, concluyó, independencia sí, y juntos también hacia ella, pero separados. O sea, al asunto, de listas únicas en comunión artúrica, rien de rien, o si quieres arroz Catalina, que viene a ser lo mismo.  Y que cada palo aguante su vela.
Ya digo, no sé si se lo cree de verdad, puede que sí. Pero en cualquier caso, una cosa sería él y otra el partido al que representa y sus bases. Y aunque a diferencia de la secular tradición en los dirigentes de ERC desde la transición, Junqueras no es ni exseminarista, ni cura desconsagrado, ni verdulera, tengo para mí que ayer, puede que no subjetivamente, pero sí objetivamente, actuó como un cura. Es decir, dijo lo que no pensaba mientras pensaba lo que no decía.
Porque aun admitiendo un independentismo «objetivo», al margen de sentimentalismos, identitarismos e intereses inconfesables, lo cual es mucho admitir como «posibilidad» -difícilmente superaría la fase teórica-, no se entiende entonces a qué viene tanta urgencia por la independencia, en  lugar de confluir con otras formaciones allende Cataluña, y en la propia Cataluña, que estarían defendiendo posiciones similares. Porque desde la objetividad, no sirve aquello de que "llevamos trescientos años esperando". Cierto, podría admitirse que tales argumentos «objetivos» avalaran la independencia de Cataluña de ser cierta la composición de lugar que la propia ERC plantea como escenario –un país ocupado, lingüísticamente oprimido, económicamente esquilmado y claramente diferenciado por su vocación de modernidad frente a la contumacia ultramontana del resto… Pero esto no es así, o no es, en todo caso, exactamente así. Y que la secular torpeza de los gobiernos españoles con respecto a estos temas sea digna de figurar en una antología del despropósito político no es, en función del propio planteamiento, una razón que lleve a optar por la independencia, menos aún a cortísimo plazo como la que, por otro lado, plantea.
Porque su llamada a la necesidad de una mayoría social y política amplia para llegar a la independencia, encomiable en sí y difícilmente objetable, no casa muy bien con otras afirmaciones suyas según las cuales con 68 diputados –la mitad más uno del Parlamento catalán- proclamaría unilateralmente la independencia. 68 diputados se pueden obtener con entre un 35% y un 40% de los votantes, según el caso. ¿Es eso una mayoría amplia? ¿En qué quedamos?
Porque su apelación a la condición de izquierdas del movimiento que reivindica, choca frontalmente con las políticas que, o bien siguió su formación cuando estuvo gobernando con el tripartito, o bien ha tolerado, auspiciado y permitido con su reciente apoyo a CIU: privatizaciones en sanidad, educación, adjudicaciones públicas… Y eso sin recordar sus propias declaraciones, de acuerdo con las cuales la política económica de «izquierdas» que postulaba estaba en la línea de Frau Merkel en Alemania. ¿Esto cómo se come?
Y porque, last but not least, la repugnancia que dice sentir por la corrupción sistémica de CIU, no sólo no acaba de cuadrar con los escenarios favorecedores de tales prácticas que la propia ERC ha auspiciado allí  dónde ha tenido capacidad de gobierno, como la endogamia clientelista y el masoverismo –en Educación y Administraciones públicas, o en TV3, sin ir más lejos-, sino que choca abiertamente con la sordina puesta a los desvaríos de sus propias corruptelas internas, desde adjudicaciones arbitrarias a señoras esposas de exconsejeros, hasta alguno de éstos que sigue en la cárcel por contrabandista conchabado, por cierto, con dos guardias civiles –españoles, claro-. Hay más casos, pero transijamos en que fueron el resultado de prácticas inescrupulosas por parte de gente que se aprovechó del cargo, casos aislados, nada sistémico. Bien. Pero ante tanta pureza como la exhibida, uno echa de menos el aquelarre de la catarsis contra sus propios tunos. Que no se produjo.
Así que, un discurso muy bonito, y sin papeles, lo cual es de agradecer y reconocer. Si me lo pudiera creer, lo compraba. Pero no, quizás sea que uno se ha vuelto muy descreído, y como en el refrán, obras son amores y no buenas razones.
En las leyendas artúricas, Mordred era al principio hermanastro de Arturo. Luego pasó a ser su hijo ilegítimo, habido del incesto con Morgana, que se transfiguró adoptando la forma de Ginebra engañando al pobre Arturo. También podría haber ido la cosa en sentido inverso. De hijo ilegítimo a hermanastro. Un hermanastro que no acepta el papel de segundón que los designios de Arturo le reservaban. De momento, lo único que está claro es que Arturo tiene un gravísimo problema: Mordred, Sir Mordred, no traga.


dimarts, 2 de desembre de 2014

ESCRITURA E IMAGEN (STEVE JOBS NO ESTUDIÓ EN FINLANDIA)


(A PROPÒSITO DE LA ELIMINACIÓN DE LA CALIGRAFÍA EN FINLANDIA)
 
 
Cuando le preguntaron a Giovanni Sartori, acuñador de la noción de Homo videns, qué opinaba sobre la primacía de la cultura de la imagen sobre la de la escritura en nuestros tiempos, su respuesta fue que para cultura de la imagen ya habíamos tenido el Paleolítico, así que mejor que nos anduviéramos con ciertas precauciones antes de hacer afirmaciones excesivamente taxativas. Curiosamente, y en las antípodas de Sartori, dicha afirmación podría entusiasmar a ciertas corrientes contraculturales cuya máxima expresión sería el movimiento de Paul Zerzan, quien, en su obra Futur Primitives, defiende que la época dorada de la humanidad fue el Paleolítico. Sin planteamientos explícitos tan radicales como el de Zerzan, lo cierto es que hay en muchos sectores influyentes de la Pedagogía occidental, quizás por herencia rousseauniana, mayores afinidades con Zerzan que con Sartori. La aversión que sienten hacia el conocimiento así parece indicarlo.
Esto es lo primero que a uno le viene a la cabeza después de enterarse que en Finlandia, según la noticia publicada por el rotativo finlandés Savon Sanomat, la caligrafía en las escuelas dejará de ser obligatoria y, en su lugar, se impartirá mecanografía (...)
Publicado en Catalunyavanguardista. Artículo completo AQUÍ


dilluns, 1 de desembre de 2014

¿"PODEMOS" O NO QUEREMOS? LOS ESTABLOS DE AUGÍAS Y LA UNIVERSIDAD



Excelente artículo de Félix de Azúa hoy en El País: “un partido de profesores”. Lúcido e incisivo como acostumbra, pone hoy el dedo en la llaga lacerante de un tema prácticamente «tabú», sugerido por el vomitivo farisaísmo social «de» y «con» PODEMOS. El tema es el de la casta universitaria, ni más ni menos, de la cual, curiosamente, no habla este partido ¿Será que lo de en casa del herrero, cuchillo de palo, va también con PODEMOS?

Un artículo que recomiendo encarecidamente. La verdad es que gentes como Félix de Azúa, Gregorio Morán, Muñoz Molina o Pérez Reverte, tendrían que ser de lectura obligatoria en los institutos, y no las mierdas apesebradas al poder que se acostumbran a poner, para que así vendan sus bodrios. Pero bueno, volvamos al tema…

Uno de los mejores profesores que tuve en la Universidad, comentó en cierta ocasión y en petit comité algo que, en fase aún iniciática por entonces, a algunos nos dejó azorados: aquí en la universidad, nos dijo, hay más mierda que en los establos de Augías. Eran tiempos en que se suponía que un estudiante de 2º de carrera sabía entender la metáfora porque estaba al corriente del relato de Hércules desviando el río Alfeo para conseguir limpiar los cochambrosos establos, en uno de sus famosos «Trabajos», concretamente el quinto. Pues bien, no ha mejorado la cosa desde entonces, pero PODEMOS parece no percatarse de ello.

Azúa resalta algo que llama poderosamente la atención: más allá de un par de tópicos ad usum, resulta que el partido de profesores universitarios no tiene programa para la Universidad ¡Pasmao me he quedao! ¿Será porque consideran que ya está bien? ¿O porque es el semillero de su propia casta?... Si se quiere un ejemplo de endogamia y de perversión del modelo de función pública, mírese a la Universidad, donde todos han sido nombrados a dedo y se reparten regalías, prebendas, puestos de trabajo, oposiciones y becas con una desfachatez desde siempre amparada en la más absoluta impunidad... ¿No es eso una casta?

¿No hay nada que arreglar en la Universidad? ¿El sistema de selección les parece bien?... Claro que, acaso mejor que no digan nada, porque si uno le echa un vistazo a lo que dicen de Secundaria, es literalmente aberrante.

Uno, que ha tenido la oportunidad de oír pontificar a auténticos tunos sobre la materia -no puedo dejar de citar en este altar de la sinvergonzonería, a uno de sus más egregios especímenes: el hoy eurodiputado Terricabras (ERC, por ahora…)-, y que los ha visto relamerse afirmando que los profesores y catedráticos de instituto han de desfuncionarizarse -sin que digan, claro, por qué unos sí y otros no...- siendo precisamente ellos funcionarios públicos que pasaron por una pantomima de oposición diseñada ad hoc, no puede tampoco dejar de sorprenderse que se estén rasgando las vestiduras por el caso de la beca a Errejón. ¿De qué se horrorizan?  

Pero es que hay algo más. Hasta no hace tanto, el que se quedaba haciendo de becario o de becaria –hay que resaltarlo- en la Facultad, acostumbraba a ser el que suspendía las oposiciones a Bachillerato. Porque cuando ésta era una profesión digna y respetable, la gente prefería esforzarse y conseguir un trabajo por méritos propios, a  estar llevándole el café e impartiéndole las clases, por cuatro chavos, al tuno que un bien hallado día convocaría «tu plaza».

Estoy hablando, claro, de antes que aparecieran la LOGSE y los pedagócratas neoliberales que les dieron gato por liebre a los progres algunos todavía siguen convencidos que la LOGSE era de izquierdas... Ahora ya nadie quiere ir a los insittutos. Para empezar porque no hay oposiciones, sino que el modelo de selección de personal que se ha importado es precisamente el de la endogamia universitaria, con efectos aún más devastadores, porque los institutos son más pequeños y el control más eficaz…

Y aunque puede que no sea tan sorprendente que un partido que se postula como renovador, pero cuyos andamiajes ideológicos consisten en marxismo low cost  -un oxímoron-, pasado por la doctrina social de la Iglesia y el populismo peronista, no repare en la casta universitaria a la cual precisamente pertenecen, no es menos cierto entonces que tal omisión no dice mucho de la talla moral de dichos profesores de PODEMOS.

Pero lo peor no sea tal vez esto. Porque antes hablábamos del fariseísmo de y con PODEMOS. El “de” está claro; el que ciertos sectores tienen “con” PODEMOS es, si cabe, aun más felón. ¿Porque cómo pueden manifestarse tan sorprendidos, indignados y ultrajados por la beca de Arrejón aquellos para quienes tales prácticas son cotidianas?... ¿Sólo está mal si lo hace PODEMOS?

Lo dijo el recordado Aranguren en una conferencia a la que asistí hace muchos años, cuando alguien le preguntó qué había que hacer con la universidad española. “Destruirla”, replicó sin dudar, y luego empezar a reconstruir. Una propuesta que, la verdad, le hubiera ido como anillo al dedo a PODEMOS. Pero claro, con las cosas de comer no se juega.
Lo dicho, más mierda que en los establos de Augías.

divendres, 28 de novembre de 2014

ORIOL JUNQUERAS, EL HOMBRE QUE PUDO REINAR



Anuncié que ocurriría, pero no imaginé un escenario tan desfavorable para la ERC de Junqueras como el que se ha producido, en gran parte por sus propias torpezas. Apenas unos días antes de la patochada del 9-N, Mas lo tenía crudo, muy crudo, y Junqueras todo a favor. La unidad de los partidos proconsulta estaba rota. Iniciativa se desmarcaba; Duran seguía pensando qué quiere ser cuando sea mayor y tenga que tomar decisiones; las CUP a lo suyo desmintiendo un acuerdo con Mas y poniéndolo, si cabe, más en ridículo; el PSC sacando barriga; el PP catalán y su marca blanca, Ciudadanos, satisfechos por la prevalencia de la ley y sin que la barbacoa les quitara demasiado el sueño; ERC en la cresta de la ola con todas las encuestas a su favor… Y Mas, amortizado por completo, postulando una charanga guineana como remedo de consulta y sin credibilidad alguna. ¿Qué tuvo que pasar para que la situación se invirtiera de tal manera?

Pues que llegó el gobierno español, con Mariano y el TC en cabeza, con su proverbial torpeza en estos menesteres, y prohibió el carnaval. Todo fue prohibir y se recompuso la unidad del prietas las filas. Mas supo aprovecharlo; Junqueras no, mordió el cebo y se enganchó al anzuelo. Ya sólo falta que le saquen del agua y empiece a boquear. Gracias a tan estúpida prohibición, el independentismo ha pasado de estar en reflujo a más pujante que nunca. Como dicen por aquí, a «Madrid» hay que agradecérselo.

Durante dos años, Junqueras apoyó a un gobierno moribundo que iba a salto de mata. Y mientras CIU se desgastaba entre su errática e hipotecada acción de gobierno, o más bien de desgobierno, y sus sistémicas corruptelas -padrino Pujol incluido-, Junqueras pasaba por el guardián de las esencias frente a un Mas cuyo independentismo, entre la parroquia independentista, más bien se vio siempre como sobrevenido y de conveniencia. De poco fiar, vamos.

Las encuestas anunciaban el hundimiento de CIU y el sorpasso de ERC. Y cuando Mas se echó patrás a la primera prohibición del TC, la del referéndum de verdad, encima pasó por cagón y arrugado. Hasta la Marine Le Pen local con barretina le chilló con exigencias que convocara elecciones ya. Pero a ésta ya la ha puesto en vereda quien manda.

Y el bueno de Junqueras pensaba que lo tenía todo controlado, convencido que iba a ser el próximo presidente de la Generalitat de Cataluña. Pero en eso llegó Mariano y le hizo un favor a Mas prohibiéndole la chirigota. Y los tropismos atávicos de ERC le jugaron una mala pasada al pobre Junqueras, mordió el anzuelo y cerró filas con Mas. Y Mas lo aprovechó. Sólo le faltó utilizar toda la cobertura mediática a su disposición y autoinculparse, mientras tanto Junqueras estaba anodinamente contando papeletas en una mesa de la pachanga, para invertir en 24 horas la correlación de fuerzas independentista. Ahora Mas es el rey y marca los tempos, y Junqueras sólo puede decir sí o no a la lista conjunta… y eso si le dejan.

Acaso Junqueras sea un honesto independentista, pero ha demostrado que como político deja mucho que desear. Su gran error fue prestarse al juego truculento de Mas. Por tropismo antiespañol, simplemente por eso. Independentista o no, un político ha de saber a qué juega y mantener la cabeza fría, y Junqueras no calculó. De surfear en la cresta de la ola ha pasado a ser el hombre que pudo reinar. Ahora vuelve a ser el masover que siempre fue. Mejor así o peor, no lo juzgo, simplemente describo.
Y seguimos mareando una perdiz que va a acabar como la vaquilla de Berlanga.

dimarts, 25 de novembre de 2014

¿EL PEQUEÑO NICOLÁS Y QUÉ MÁS?




A este paso, quien no tenga una foto con el pequeño Nicolás no es nadie en el PP. Una curiosa metonimia, sí, pero a la vista del recorrido fotográfico de tan atrabiliario personaje, bien podría entenderse así. Ánsar, Mariano, la Esperanza, Soraya, Cañete, Botella, Rato... todo un muestrario. Y eso sin incluir a Felipe VI, al exministro Moratinos, a Rosell (CEOE) y Cándido Méndez (UGT)... Para qué seguir.

Lo primero que destacaría es que en ningún caso parecen fotos de aquellas que podríamos calificar de accidentales o provocadas al caso por algún advenedizo que quiere lucirlas luego. Vamos, que no dan a entender que el pequeño Nicolás pasaba por allí y se coló para aparecer en la foto de grupo con Ánsar, en la mesa donde Cañete estaba cenando, o que la reverencia en la coronación de Felipe VI fuera un trucaje. No. Alguien debió invitarle a cada uno de estos eventos, a los que no se accede si no es por rigurosa y filtrada invitación, y aun suponiendo que los descuidados peces gordos con quienes se fotografiaba no supieran quién era -lo cual es mucho suponer-, alguien al menos sí que tenía que saberlo: quien quiera que diera el visto bueno a la lista de invitados a los eventos en cuestión.  A todos y cada uno de ellos.

Lo segundo que llama poderosamente la atención es el revuelo que se ha organizado por lo que se supone que era un pelanas metido a impostor, y las «reacciones» que ha suscitado entre los presuntos afectados. El ostentoso dispositivo policial movilizado para detenerle, en plena calle mientras iba en coche con chófer, que más bien parece pensado para detener a Bin Laden. ¿Tan difícil era detenerle discretamente en su domicilio? ¿Y qué decir de los inmediatos desmentidos emitidos por el CNI, la Casa Real o el PP? Si un servidor proclamara ahora mismo que trabaja para el CNI, que ha estado negociando el rescate judicial de la infanta o que le ha pedido a Pujol información comprometida sobre ERC... ¿Se molestarían los aludidos en desmentirme? ¿O me tomarían por un pobre desquiciado? ¿No es sospechoso tanto desmentido y tanto operativo, sólo por los delirios de un pobre diablo de mente más o menos febril?

Reza el dicho popular que cuando el río suena, agua lleva. No tengo la menor duda de que los perfiles psíquicos del pequeño Nicolás dan para unas cuantas tesis doctorales en psiquiatría, y que sin duda estamos ante un impostor y mentiroso compulsivo. Pero eso tampoco es garantía de que alguien no le estuviera dando cobertura y que a partir de un momento dado, el pequeño Nicolás decidiera andar por su cuenta. Las patologías que indudablemente presenta no son óbice para descartar esta posibilidad; estamos ante un partido y un gobierno que le encargó ni más ni menos que a Carromero misiones parecidas en Cuba, con el estrepitoso resultado que todos conocemos.

En los desmentidos sobre las afirmaciones vertidas por el pequeño Nicolás, tratándolo de simple impostor y hasta de chiflado, nadie ha puesto en duda la autenticidad del material fotográfico que corre por internet. Pero si nadie le conocía, entonces ¿quién le invitaba? Si llamó directamente al móvil del rey padre, según se ha admitido ¿cómo es posible que la comunicación telefónica tuviera lugar en un número que ha de ser, por definición, restringido en la admisión de llamadas entrantes? ¿Quién le dio la tarjeta de aparcamiento de La Moncloa? ¿De dónde obtenía los recursos para tener acceso a clubes elitistas y para sus múltiples vehículos y desplazamientos con chófer?

Al pequeño Nicolás ahora nadie dice reconocerle. Pero eso tampoco es tan raro. Otro ilustre prócer, Ángel Acebes, negó hace poco ante el juez conocer a un determinado individuo con el que se le acusaba de connivencia en quehaceres prevaricadores. Ni se inmutó cuando tras su respuesta, se le mostraron fotografías con el interfecto, en actitudes de evidente complicidad.

A lo mejor algo parecido pasa con el pequeño Nicolás. Sabemos, por ejemplo, quién le abrió las puertas a Olga, la examiga de Monago, en la ceremonia de coronación de Felipe VI ¿Pero quién se las abrió al pequeño Nicolás? Si todo lo que se está diciendo de él es cierto, como mínimo los fallos en cadena de los servicios de seguridad serían de una envergadura tal que deberían haber producido ya toda una serie de ceses fulminantes en cadena. Y... ¿ha ocurrido algo de esto?

También está el síndrome del toco-mocho. Afecta a aquél que ha sido engañado por el mismo a quien pretendía engañar... por eso se calla. Para no pasar por tonto a la vez que por estafador frustrado. ¿Habrá algo de eso?

Desde luego, no puedo creerme ninguna de las dos versiones maniqueas que se están dando. Ni que sea cierto todo lo que cuenta este gañancito, ni que todo sea pura invención de un listillo. Creo más bien que ejercía de conseguidor por cuenta ajena, y que se le fue la mano o la cabeza. La pregunta es a quién servía. Lo dicho, cuando el río suena, agua lleva. El sonido del río es aquí la galería de fotos.