dilluns, 1 de desembre de 2014

¿"PODEMOS" O NO QUEREMOS? LOS ESTABLOS DE AUGÍAS Y LA UNIVERSIDAD



Excelente artículo de Félix de Azúa hoy en El País: “un partido de profesores”. Lúcido e incisivo como acostumbra, pone hoy el dedo en la llaga lacerante de un tema prácticamente «tabú», sugerido por el vomitivo farisaísmo social «de» y «con» PODEMOS. El tema es el de la casta universitaria, ni más ni menos, de la cual, curiosamente, no habla este partido ¿Será que lo de en casa del herrero, cuchillo de palo, va también con PODEMOS?

Un artículo que recomiendo encarecidamente. La verdad es que gentes como Félix de Azúa, Gregorio Morán, Muñoz Molina o Pérez Reverte, tendrían que ser de lectura obligatoria en los institutos, y no las mierdas apesebradas al poder que se acostumbran a poner, para que así vendan sus bodrios. Pero bueno, volvamos al tema…

Uno de los mejores profesores que tuve en la Universidad, comentó en cierta ocasión y en petit comité algo que, en fase aún iniciática por entonces, a algunos nos dejó azorados: aquí en la universidad, nos dijo, hay más mierda que en los establos de Augías. Eran tiempos en que se suponía que un estudiante de 2º de carrera sabía entender la metáfora porque estaba al corriente del relato de Hércules desviando el río Alfeo para conseguir limpiar los cochambrosos establos, en uno de sus famosos «Trabajos», concretamente el quinto. Pues bien, no ha mejorado la cosa desde entonces, pero PODEMOS parece no percatarse de ello.

Azúa resalta algo que llama poderosamente la atención: más allá de un par de tópicos ad usum, resulta que el partido de profesores universitarios no tiene programa para la Universidad ¡Pasmao me he quedao! ¿Será porque consideran que ya está bien? ¿O porque es el semillero de su propia casta?... Si se quiere un ejemplo de endogamia y de perversión del modelo de función pública, mírese a la Universidad, donde todos han sido nombrados a dedo y se reparten regalías, prebendas, puestos de trabajo, oposiciones y becas con una desfachatez desde siempre amparada en la más absoluta impunidad... ¿No es eso una casta?

¿No hay nada que arreglar en la Universidad? ¿El sistema de selección les parece bien?... Claro que, acaso mejor que no digan nada, porque si uno le echa un vistazo a lo que dicen de Secundaria, es literalmente aberrante.

Uno, que ha tenido la oportunidad de oír pontificar a auténticos tunos sobre la materia -no puedo dejar de citar en este altar de la sinvergonzonería, a uno de sus más egregios especímenes: el hoy eurodiputado Terricabras (ERC, por ahora…)-, y que los ha visto relamerse afirmando que los profesores y catedráticos de instituto han de desfuncionarizarse -sin que digan, claro, por qué unos sí y otros no...- siendo precisamente ellos funcionarios públicos que pasaron por una pantomima de oposición diseñada ad hoc, no puede tampoco dejar de sorprenderse que se estén rasgando las vestiduras por el caso de la beca a Errejón. ¿De qué se horrorizan?  

Pero es que hay algo más. Hasta no hace tanto, el que se quedaba haciendo de becario o de becaria –hay que resaltarlo- en la Facultad, acostumbraba a ser el que suspendía las oposiciones a Bachillerato. Porque cuando ésta era una profesión digna y respetable, la gente prefería esforzarse y conseguir un trabajo por méritos propios, a  estar llevándole el café e impartiéndole las clases, por cuatro chavos, al tuno que un bien hallado día convocaría «tu plaza».

Estoy hablando, claro, de antes que aparecieran la LOGSE y los pedagócratas neoliberales que les dieron gato por liebre a los progres algunos todavía siguen convencidos que la LOGSE era de izquierdas... Ahora ya nadie quiere ir a los insittutos. Para empezar porque no hay oposiciones, sino que el modelo de selección de personal que se ha importado es precisamente el de la endogamia universitaria, con efectos aún más devastadores, porque los institutos son más pequeños y el control más eficaz…

Y aunque puede que no sea tan sorprendente que un partido que se postula como renovador, pero cuyos andamiajes ideológicos consisten en marxismo low cost  -un oxímoron-, pasado por la doctrina social de la Iglesia y el populismo peronista, no repare en la casta universitaria a la cual precisamente pertenecen, no es menos cierto entonces que tal omisión no dice mucho de la talla moral de dichos profesores de PODEMOS.

Pero lo peor no sea tal vez esto. Porque antes hablábamos del fariseísmo de y con PODEMOS. El “de” está claro; el que ciertos sectores tienen “con” PODEMOS es, si cabe, aun más felón. ¿Porque cómo pueden manifestarse tan sorprendidos, indignados y ultrajados por la beca de Arrejón aquellos para quienes tales prácticas son cotidianas?... ¿Sólo está mal si lo hace PODEMOS?

Lo dijo el recordado Aranguren en una conferencia a la que asistí hace muchos años, cuando alguien le preguntó qué había que hacer con la universidad española. “Destruirla”, replicó sin dudar, y luego empezar a reconstruir. Una propuesta que, la verdad, le hubiera ido como anillo al dedo a PODEMOS. Pero claro, con las cosas de comer no se juega.
Lo dicho, más mierda que en los establos de Augías.

4 comentaris:

  1. En vista del efecto que han tenido de las sucesivas reformas de la universidad, podría ser que dejarla como está no sea mala idea después de todo.

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  2. Una cosa es verdad, cada reforma ha sido para peor, igual que en Secundaria.

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  3. Estoy muy de acuerdo en el fondo principal de tú artículo. La Universidad española en general es bastante penosa y en muchas Facultades, principalmente las de letras, prima cierta endogamia nauseabunda. Por otra parte, es cierto que Podemos, si dejamos de lado el bien que nos ha hecho a todos poniendo en evidencia una clase política profundamente inane y corrompida, es un partido poco serio. Empero me gustaría matizar algunas cosas:.

    a) La excelencia no tiene porque pasar exactamente por unas oposiciones, hay sistemas de concursos de méritos muy eficientes y que funcionan. Véase el MIT, Harvard, IESE, etc.

    b) Félix de Azua, persona intelectualmente muy solvente, no es ejemplo de ética y renovación alguna. No olvidemos que allá en los 90 estuvo a sueldo del Psoe en Paris mientras se ponía de perfil cuando alguien le preguntaba su opinión sobre el Gal, Roldan, etc. Algo muy poco estético para un catedrático de estética. El gran Valverde ya sentenció una vez que "sin ética no hay estética".

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  4. También yo estoy en buena medida de acuerdo con tus objeciones. Pero es que el problema es con frecuencia de solapamiento entre dos registros de naturaleza distinta ¿Hay que ser honesto para decir la verdad? Si asumimos que sí como respuesta, entonces estamos contra argumentando ad hominem, o mirando al dedo que nos señala la Luna en lugar de a la Luna. Pero claro, si sólo miramos hacia la Luna, nos olvidamos del dedo que nos la está señalando.
    Y si por el contrario, asumimos que no, entonces estamos en un todo o nada vale según el caso nos convenga, y puede que, derivadamente, en un relativismo hipócrita a la espartana, ciudad en la cual, según la tradición, el delito no era robar, sino que te pillaran robando. Es decir, forzando la cosa, en una burda remisión de la moral a términos estrictamente judiciales: estás frito si te pillan, pero sólo si te pillan. En fin, Anónimo veneciano, bienvenido a Vora la Platja.

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