dissabte, 30 de març de 2013

CAÍN Y ESA GENTUZA (II)



Qué duda cabe. Unos partidos políticos blindados como los actuales son un campo abonado para las carreras de los mediocres y para la corrupción desbocada. Pero no debemos olvidar que los partidos son esenciales a la democracia, a menos que no empecemos a caracterizarla con predicados «sospechosos», desde las democracias "populares" hasta la democracia "orgánica"...

Nuestro sistema electoral, por otro lado y distando mucho de ser perfecto, no es mejor ni peor en sí que cualquier otro de los conocidos. Se trata de un sistema proporcional con correcciones cuyas circunscripciones de base territorial son las provincias. Como en tantos otros países lo son su equivalente, llámeseles departamentos o como se quiera... Y se trata de un sistema que, aun con sus incorrecciones -como por ejemplo que un diputado por Soria se obtenga con dos o tres veces menos votos que en Madrid o Barcelona- reduce prácticamente a niveles de despreciabilidad matemática la posibilidad de que un partido que no sea el primero en votos lo fuera, sin embargo, en diputados.

Es cierto que se ha dado algún caso de estos, pero a nivel de elecciones autonómicas -en Cataluña, por ejemplo- y debido al escaso número de circunscripciones, las cuatro provincias. Pero incluso así, hay que decir que ni las listas cerradas, ni el sistema proporcional, ni que haya sólo cuatro circunscripciones, tiene nada que ver con el sistema proporcional ni con la ley d'Hondt, sino que, en todo caso, tendría que ver con un criterio extrinseco, destinado a favorecer a los partidos nacionalistas, que establece una clara desproporción entre los diputados por circunscripción y sus respectivas demografias.
Pero ello no es tampoco un criterio que sea transpolable al sistema español, en el cual, al revés que en el catalán, las circunscripciones más penalizadas son precisamente las provincias con más peso demográfico: Madrid y Barcelona, fundamentalmente. Y ello ya desacredita per se a los que piensan que hay un exceso de partidos nacionalistas periféricos en el  parlamento español, debido a un sistema electoral injusto que prima la concentración del voto y penaliza su dispersión. Porque entonces la única solución sería, desde esta perspectiva, infrarrepresentar a Cataluña y a Euskadi, o suprimirlas sin más del mapa electoral. Una medida, ésta, de más que dudosa legitimidad democrática, pero que acaso gozaría de altos niveles de aceptación a ambos lados de las trincheras nacionalistas, ya que acabaría convirtiendo sus respectivas sinrazones en razones.

dijous, 28 de març de 2013

¿MARCHA ATRÁS O "COITUS INTERRUPTUS"?



Esta es la pregunta que me asalta desde que se divulgó la entrevista secreta entre los señores Artur Mas y Mariano Rajoy. Porque no es exactamente lo mismo una cosa que la otra, aunque pueda parecerlo y hasta en determinados ámbitos se utilicen ambas locuciones indistintamente. Y en el caso que nos ocupa, está claro que la primera referiría a un replanteamiento de las propias posiciones, acaso abandonándolas o renunciando a ellas implícitamente, lo cual metafóricamente expresaríamos como un retorno a las posiciones anteriores en el orden del tiempo. La segunda, a su vez, nos remitiría a la sensación también metafórica, pero con analogías más sincrónicas que diacrónicas, en el orden de las vivencias, que puede producir la primera. En román paladino: que ya escuece en ERC.

A lo mejor no es ni una cosa ni la otra, sino simplemente lo que en catalán llamamos "fer marrada". Una expresión, ésta, de difícil traducción al castellano. Literalmente sería el recorrido que sigue un bucle, algo así como "dar un rodeo", pero más bien en el sentido de "corregir el tiro" sobre la marcha. Eventualidad nada descartable, sobre todo si éste te ha salido por la culata. Es decir, un replanteamiento que no es un plan B,  sino un gesto forzado ante la perspectiva de un escenario sin solución de continuidad como en el que se ha metido Mas con su aventura soberanista.

Sea como fuere, hay algunos aspectos de los que parece que se han tratado en esta reunión que indican claramente un enfriamiento de las veleidades independentistas. Precisamente por ello el "tribuno" Turull, con un semblante cariacontecido, se esforzó en recordar que no ceden un ápice en sus aspiraciones al referéndum. Lo que no dijo es si dichas aspiraciones volverán a empaquetarse como género literario/sentimental o si permanecerán inalterables en ámbito de la acción política. Pero algo debe haber si tenemos en cuenta el contexto, por un lado, y los sarpullidos que ha producido en forma de declaraciones entre algunos de los más conspicuos compañeros de viaje.

En lo referente al contexto, parece evidente que ante la insostenible situación económica en que se encuentra la Generalitat de Catalunya, tanto por méritos propios como ajenos, el propio Mas se ha percatado, o alguien le ha hecho percatarse, de que la estrategia de la tensión está llegando a un impasse que amenaza con fecha de caducidad a la vista. No puedes estar recortando a diestro y siniestro y pretender a la vez que los «recortados» sigan tragándose indefinidamente la milonga de que "tota la culpa és de Madrid". Hasta la estupidez humana tiene sus límites. Tampoco, en otro orden de cosas, los escándalos de corrupción entre los mismos próceres patrios invitan a ciegas adscripciones. Malos tiempos para la épica...

Ignoro si habrá caído en la cuenta de que una estrategia de tensión siempre favorece al más fuerte, y que acaso no calibró bien sus propias fuerzas, ni las del independentismo en general, antes de emprender la aventura hacia unos derroteros que evocan claramente el origen de dicho término, pero podría inferirse de lo que hasta ahora se sabe de la reunión que ha mantenido con Rajoy. En fin, errare humanum est, como decían los clásicos. En cualquier caso, y si realmente lo es, bienvenido sea el retorno al sentido común, al seny.

Pero claro, después de tanta rauxa, de tanto temperamentalismo, la vuelta al seny deja a algunos en fuera de juego -me pregunto si también a él- y ante el más que previsible rasgado de vestiduras que escenificará ERC, el escenario que se le presenta a CIU es bastante complicado. Por un lado, ha soliviantado a sus propias bases con un irredentismo que no se correspondía con su idiosincrasia, acaso presente como dotación genético-sentimental, pero con escasa disposición, más allá de la mera testimonialidad, a embarcarse en tan incierta singladura; por el otro, su propia clientela más genuinamente independentista migró a ERC en las últimas elecciones que él mismo había convocado anticipadamente para conseguir, Mas dixit, una mayoría excepcional. Con tan escasas alforjas, su posición de debilidad, agravada por el pacto que le pone en manos de la verdadera conciencia independentista que es ERC, parece fuera de toda discusión.

Como era de esperar, ERC no ha interpretado este último gesto como una maniobra táctica. Y ello no sólo porque constitutivamente anden faltos de la misma, sino porque a la sensación de coitus interruptus que les sobreviene se añade la sospecha, o la certeza, de que aquí hay cuerno.

¿Será así realmente? No lo sé, desde luego. Pero las noticias que hoy aparecen en los medios insinúan que CIU se está planteando una "diversificación" de alianzas parlamentarias, que incluirían al PSC y, de bajo mano,  para salvar la cara, incluso al PP. La contrapartida parece clara.

Si todo esto es así, el problema será ahora lidiar con las expectativas frustradas de los que habrán sentido la marcha atrás como un coitus interruptus. En cualquier caso, lo dicho: si se trata de una vuelta al sentido común, bienvenida sea. El tiempo nos lo dirá...

dimecres, 27 de març de 2013

CAÍN Y ESA GENTUZA (I)



Cuando hace ya unos cuatro años, Pérez Reverte sembró el escándalo poniendo a caer de un burro a los "parlamentarios" de San Gerónimo en su artículo "Esa gentuza", estaba constatando algo  con suficiente conocimiento de causa y precedentes como para que no cupiera la menor duda sobre la catadura moral de «eso» que se viene a llamar la "la clase política". En resumen, una gente encantada de haberse conocido y con una irreprimible propensión a la altanería y a la arrogancia, revestidas con barnices de pretendida modernidad, con el nada desdeñable añadido de una olímpica indiferencia hacia la misión que se supone que tienen encomendada. A la vez, al resaltar en su descripción aquellos caracteres distintivos que configuraban la actitud de estos personajes ante su propia imagen y condición, se abría un abanico de potencialidades que, de actualizarse, nos iban a situar, tarde o temprano, en una situación más o menos como la que estamos viviendo en estos momentos. Y así ha sido.

Había habido con anterioridad casos de corrupción de todo tipo y para todos los gustos y colores. Podría acaso decirse que no anunciaba nada nuevo, sino que simplemente constataba una realidad en toda su cutrez. Pero yo creo que sí había algo novedoso en este artículo: la presentación del caldo de cultivo en el cual es posible que se desarrolle todo lo que, con carácter previo ya se había producido, y que iba a producirse todavía más aumentado. La "possibilitas", es decir, las condiciones a priori que determinan y caracterizan una situación en la cual la corrupción acaba enquistada hasta la misma médula espinal del sistema, como algo estructural o, como se diría más modernamente, sistémico.

Para unos, los mismos que llevan siglos con esta milonga, la culpa es de los partidos políticos; tal cual, lo que nos hace suponer que piensan que sin partidos el problema desaparecería. Para otros, más moderados, la raíz del mal se encuentra en el sistema electoral de listas cerradas y la ley electoral d'Hondt; a partir de ahí, cabría deducir que con listas abiertas y un sistema electoral mayoritario, la solución está servida. Y cómo no, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, también los hay que sitúan el problema en la, según ellos, "excesiva" presencia de partidos nacionalistas periféricos en el Parlamento de la Nación debido a este perverso sistema electoral. Huelga decir que el nacionalismo "central" que los complementa no parece ser un problema para los defensores de esta perspectiva. En fin, que hay para todos los gustos...

Qué duda cabe. Unos partidos políticos blindados como los actuales son un campo abonado para las carreras de los mediocres y para la corrupción desbocada. Pero no debemos olvidar que los partidos son esenciales a la democracia, a menos que no empecemos a caracterizarla con predicados «sospechosos», desde las democracias "populares" hasta la democracia "orgánica"...
Y aunque sea sólo por curiosidad, a ver qué hay de "culpa" en los partidos y en el sistema electoral.

 

 

dilluns, 25 de març de 2013

EL PAPA Y LOS "MEDIA"



Vaya por delante que no soporto a la gente que, sin ser católicos practicantes y comprometidos, parecen tener para la Iglesia Católica toda una serie de críticas, propuestas y proyectos sobre cómo debería ser o sobre qué es lo que deberían proponer o revisar en estos o aquellos supuestos dogmas, posicionamientos y funcionamiento orgánico.

En este sentido, y en mi caso particular, no considerándome católico por haberme autoexcluido voluntariamente desde la más temprana juventud de dicha institución y de su credo, en la cual, ello no obstante, había sido bautizado sin que se me consultara, no me considero ni obligado ni vinculado a opinar sobre qué ha de decir o revisar la Iglesia Católica Romana, ya sea respecto a la virginidad de María, el aborto, la doctrina social, los dogmas teológicos o el  matrimonio de los curas. En resumen, que como aquel viejo chiste, si alguien me pregunta qué opino de que los curas se casen, mi respuesta sería "Pues si se quieren...". Todo ello con dos requisitos previos sine qua non.

El primero, que estemos en una sociedad secularizada en el cual la adscripción al catolicismo sea voluntaria y que sus preceptos no afecten a los que no hemos sido obsequiados con la gracia de la fe cristiana o cualquier otro tipo de iluminismo similar, análogo o derivado; el segundo, que en el campo del debate teológico/filosófico uno se pueda permitir expresar su criterio cuando ello venga a cuento, ya sea en público o en privado, sin por ello cuestionar el derecho de los acólitos a autoimponerse los preceptos propios de su comunión. En definitiva, si alguien no quiere abortar o no comer carne los viernes, es muy libre de ello siempre que no obligue a nadie a seguir sus pasos.

Viene todo esto a cuento de de la polvareda que ha levantado la abdicación de Ratzinger y la posterior elección de Bergoglio, así como de algo en el fondo muy breve... tan breve que acaso ni siquiera justifique este exordio. Veamos. Sin que uno sea un fanático de las tertulias radiofónicas y/o televisivas, lo cierto es que desde que se anunció la abdicación de Ratzinger, he ido siguiendo con cierto interés el tema en la prensa, la radio y la televisión. Y claro, también las opiniones que los "expertos" en nómina de los distintos medios han ido vomitando en las innúmeras tertulias de los más variados pelajes que proliferan por estos pagos.

Y es que, de verdad, no acertaron ni una. Pero es que ni una... ninguno. Y luego viene la pregunta inevitable. Si tenemos en cuenta que el tratamiento que le dieron a este tema fue desde la misma condición de "sobraos" que se arrogan en el resto de temáticas que tienen por costumbre abordar ¿No sería lícito pensar que quizás también en estos temas tengan exactamente las mismas carencias?
Eso sí, allí siguen todos, en nómina, impertérritos en su reciedumbre moral inasequible al ridículo. La verdad, con esta patulea creando opinión, no me extraña que el país vaya como va.

dimecres, 20 de març de 2013

CHIPRE Y EL EUROCORRALITO



En Chipre nació Afrodita -Venus, para los romanos-, según nos cuenta la leyenda. Y en Chipre ha decidido Frau Merkel aplicar el primer corralito de la historia en la eurozona. De momento ha hecho marcha atrás ante las presiones de Putin, poco dispuesto a que la mafia rusa se pille allí los dedos. Tanto lo primero como lo segundo,  exigir un corralito y dar marcha atrás, son síntomas altamente preocupantes.

No es ahora el momento de discutir si Chipre debía entrar en la eurozona o no. Lo cierto es que si debe tanto dinero debe ser porque alguien se lo prestó. Y haría negocio. Y como no le parece a uno que los bancos alemanes sean las hermanitas de la caridad, se supone que lo harían bajo una previsión de beneficios. De modo que si ahora resulta que calcularon mal, pues que asuman su parte de riesgo. Pero lo de jugar a rescatar para que en realidad recuperen su dinero robándoles sus ahorros a los ciudadanos, es mucho peor que una broma de mal gusto. Es una canallada que, además, sentaría un precedente de consecuencias imprevisibles.

La verdad, uno empieza a entender porque los alemanes han perdido tantas guerras mundiales. A la que asoman la cabeza, acaban cayéndoles mal a todo el mundo. Diríase que sirven para locomotora, pero no para maquinistas.

Con la pretensión de imponer un primer corralito, no sólo se está imponiendo un estado de cosas que cada vez se parece más a la ley del oeste con sus sheriffs macarras a lo Whyat Earp, sus pistoleros matones y chulescos... y su "Juez de la horca", sino que se vulnera de lleno el espíritu y la letra de la carta fundacional de la Unión Europea que propició la creación del euro. Y con todo ello, las dudas en todos los ámbitos -"mercados" incluidos- parecen convertir las incertidumbres en palmarias certezas.

De momento, parece que quien lo ha detenido es Putin. Toda una metáfora.


dilluns, 18 de març de 2013

LA CONSOLIDACIÓN DEL DISLATE



Alberto incide hoy en su blog en el que tal vez sea el segundo mayor problema que tiene el sistema educativo de este país: la formación de los maestros de primaria. Y digo el segundo sólo porque cronológicamente es así. El primero sería el "ideario", por decirlo de alguna manera, que diseñó un sistema educativo en el cual la formación prevista para dicha etapa fuera la que es. Y ello tanto en lo referente a los docentes como a los discentes. Porque no es casualidad, no... Aquí de casualidades ninguna.

He de confesar que estas revelaciones me han sumido en un estado rayano lo catatónico, del cual sólo me libró la carcajada que surgió espontáneamente al leer las "justificaciones" aportadas por algunos sindicatos docentes...

Todos hemos visto y oído auténticos desatinos... Desde el famoso "tululo III"  en lugar de Toulouse Lautrec hasta considerar a Parménides de Elea como el "inventor"  de la    "odontología", pasando por todo lo que ustedes quieran imaginar. Pero ahora estamos hablando de docentes, porque esto es lo que son, o lo que aspiraban a ser el 86% de los opositores a plazas de maestro de primaria que suspendieron la prueba general de conocimientos con respuestas tales como  que Duero, Ebro y Guadalquivir pasan por Madrid, que "disertación" es dividir una cosa en partes más pequeñas o que "extasiar" significa "agobiar a alguien". Claro que en este último caso tal vez hubiera habido que preguntar también qué entienden los interfectos por "agobiar".

Es mucho más que anecdótico, son ejemplos de un examen que sólo superó una exigua minoría de entre un colectivo en que todos eran diplomados universitarios o graduados con máster. Pero que luego algunos sindicatos pretendan alegar que esto ocurrió porque el temario se había fijado "sólo" cinco meses antes es como para plantearse de una vez qué hacer con tal recua de acémilas...

Como ya comenté en alguna ocasión, a mí me espetó un payaso investido como alto cargo, que en su departamento aplicaban a la educación el método científico: "ensayo-error". También una vez un compañero de ciencias creyó reírse de mí cuando me explicó su proyecto de subir a los alumnos a la terraza del instituto para que pudieran comprobar in situ como, contra lo que sugiere el "sentido común" (SIC), una bola de hierro de dos kilos y una tira de papel higiénico caerían exactamente a la misma velocidad (SIC) y, si se sueltan en el mismo momento, llegaría al suelo en el mismo instante. Y todo porque la aceleración es la misma. Por mi parte, intenté disuadirle de que realizara tal experimento con los alumnos delante, no fuera a llevarse una sorpresa...

Ignoro si acabó llevándolo a cabo, pero sí he de decir, en  honor a la verdad, que dicho docente no era licenciado en físicas ni nada por el estilo: procedía de otro cuerpo docente desde el cual había "promocionado" por escalafón con motivo de la LOGSE. Y allí estaba él, promoviendo feliz y contento sus "experimentos" prácticos porque "tanta teoría los alumnos no la podían entender; las cosas se entienden mejor si se comprueban directamente"... ¡Hay que joderse!

Así que, después de todo, tal vez no hubiera debido asombrarme tanto. Esos lodos vienen, al fin y al cabo, de aquellos polvos. Y los polvos se llaman LOGSE.
Por lo demás, sólo decir que subscribo plenamente los comentarios y valoraciones que Alberto realiza sobre la noticia.

dimecres, 13 de març de 2013

DJANGO Y TARANTINO: UN HOMENAJE "SUI GENERIS" AL WESTERN



No podía ser de otra manera, tratándose de Tarantino. La época y el marco geográfico son algo atípicos para un western. Año 1858 y el viejo Sur. El western, sensu stricto, más bien se ubicaría en la época inmediatamente posterior a la guerra civil -aunque también durante dicho conflicto- y más bien en los territorios de frontera del medio oeste. Pero tenía que ser allí para poder homenajear también a "Lo que el viento se llevó".

En realidad, uno casi lamentó no llevar encima el bloc de notas para poder ir enumerando todos y cada uno de los homenajes a conocidos westerns que se iban sucediendo. Pero entonces no hubiera podido disfrutar de la película.

Hay un homenaje, eso sí, que no se corresponde a ningún western y que a mí me parece genial. El que yo interpreto como homenaje a Monthy Python, cuando los aprendices de ku-kux-klan en plena razzia se quejan de que con aquellos sacos en la cabeza no ven un pijo. A lo mejor resulta que no es tal homenaje, pero a mí de verdad que me lo parece y así lo interpreto.
 En fin, altamente recomendable.

dimarts, 12 de març de 2013

ESPÍAS COMO NOSOTROS



El asunto pasó a ser de dominio público desde que se conocieron las grabaciones de la comida que habían mantenido meses antes las señoras Alicia y Mª Victoria, según parece, mediante un micrófono incorporado al florero de la mesa donde comieron y conversaron ambas damas.

Horas antes de que lo trincara la policía nacional, y con el asunto en el disparadero mediático y policial, el gerente -o ex gerente- de la agencia de detectives privados MÉTODO3 estaba siendo entrevistado en su domicilio por una periodista de investigación de un conocido rotativo de Barcelona. Y ahí viene lo bueno...

Resulta que la entrevista, es de suponer que debido a lo jugoso de las revelaciones, se alarga más de la cuenta y la periodista constata que va llegar tarde a su siguiente cita. Consulta su agenda y comprueba de quien se trataba: el director general de los mossos de esquadra... Como no se trata de gente a quien se deba hacer esperar, le llama por el móvil y le sugiere que, para ganar tiempo, pase él mismo a recogerla allí donde está. Y muy solícito él, va y lo hace...

Pero resulta que la policía nacional estaba vigilando desde hacía tiempo al gerente -o ex gerente- de MÉTODO3, extremo éste que, al parecer, el director general de los mossos d'esquadra ignoraba. Y ahora que se ha hecho público que le vieron por ahí, salta el escándalo, la Sra. Alicia decide cambiar la escolta de los mossos por la de la policía nacional, extremo que luego niega, que el director de los mossos rebate y... ya la tenemos liada.

Estos parecen ser los hechos y la interpretación de ellos que ha dado el director general de los mossos con una valoración incorporada: no se deben mezclar las cuestiones de política con las de seguridad. Toda una afirmación de manual. Y lo peor del caso, es que esta versión es creíble por inverosímil... en un cargo de responsabilidad como el suyo.

Hasta ahora, el premio "babero de oro" en cuestiones de espionaje ibérico lo ostentaba el inefable Amedo, que pagó con su tarjeta de crédito el hotel donde había ido a contratar a un sicario portugués. Según parece, el metálico se lo había fundido en el casino. Ahora ya tenemos otro "babero de oro".

Lo peor de todo esto no es el hecho en sí, ni que esté encuadrado en un entorno político y mediático relacionado con el proceso soberanista catalán; ni que se pretenda despachar el tema proclamando que no se deben mezclar las cuestiones de política con las de seguridad. Por cierto ¿Qué concepto de la política y de la seguridad deber tener alguien capaz de cometer semejante torpeza?

No, lo peor de todo es que este proceso está liderado por gentes cuya capacidad intelectual jamás debiera haber aconsejado situarles en responsabilidades más allá de subalternos. Ni independentistas, ni unionistas, ni españolistas, ni el Sursum Corda... Aquí el problema es la epidemia de mediocres engreïdos que estamos padeciendo. Este es el verdadero problema.

Esto cada vez se parece más a aquella película tan mala de Chevy Chase y Dan Aykroyd, "Spies like us" (1985) en la que un par de capullos son puestos como tapadera para distraer la atención de lo que en realidad se está cociendo. ¿No les suena esto último?


divendres, 8 de març de 2013

CHÁVEZ ¿QUÉ DECIR?



A uno le pasó siempre con Chávez aquello de salir de Guatemala para ir a Guatapeor. ¿Qué duda cabe que se trataba de un régimen populista, caudillista y, en muchos aspectos, con una propensión enfermiza hacia la demagogia más ramplona? Pero, y lo digo desde la distancia aun con el cierto conocimiento de causa que me da conocer zonas próximas geográfica, antropológica y sociológicamente... La verdad, a la vista de la catadura moral exhibida por la oposición, no basta ni aquello de "más vale malo conocido que bueno por conocer", sino que habría que transmutar esta máxima en "más vale malo conocido que peor igualmente reconocido".

Es decir, que aun con sus astracanadas, uno muy probablemente se hubiera quedado con Chávez. Alguien podría decir que esta sería por mi parte una apuesta ideológica. Y la verdad, creo que no. Apuesta ideológica lo fue, en todo caso, cuando los congéneres cubanos de los opositores venezolanos organizaron en el año 2000 aquella famosa campaña con el tema del niño "Elian". ¿Alguien se acuerda?

Como dice Jorge en su blog, hay ciertamente sombras. Caracas sigue siendo una de las ciudades del mundo donde se cometen más crímenes por día. Y esto Chávez no lo solucionó. No parece tampoco que los ingentes recursos del petróleo Se hayan destinado a construir una estructura productiva sólida en Venezuela, y más bien da la impresión que se apostó por un cultura de la subvención clientelista. Todo esto parece indiscutible...

Pero Chávez ganó elecciones, una tras otra. Y los que le han acusado de dictador -no tengo ninguna duda sobre sus tics autoritarios- son los mismos que le intentaron derrocar con un golpe de estado y apelaron a subterfugios moralmente repugnantes para pasar por encima de los crímenes de los Pinochets, Videlas, Bordaberrys y tantos otros siniestros personajes que dejaron Latinoamérica convertida en un cementerio. Tampoco nadie parece recordar hoy como, en la vecina Colombia, no hace tanto tiempo que los líderes de la izquierda parlamentaria fueron impunemente asesinados, exterminados uno tras otro, hasta forzar el paso de la izquierda a lo que hoy es la narcoguerrila agonizante.

¿Dónde están los estadios de fútbol venezolanos convertidos en campos de concentración y asesinato? ¿Dónde están las academias militares venezolanas convertidas en centros de tortura metódicamente organizados para no dejar rastro físico de los "desaparecidos"? ¿O dónde están los cadáveres de los venezolanos asesinados a tiros por orden de Chávez, mientras asaltaban supermercados en busca de comida porque se estaban muriendo literalmente de hambre, como ocurrió con los muertos por orden del corrupto socialdemócrata Carlos Andrés Pérez cuando el "caracazo"?

Hablando de lo que hablamos, y conociendo el paño, no dejan de ser éstos aspectos que hay que tener en cuenta, sobre todo antes de apuntarnos a las acusaciones de "dictador" proferidas por los que, en su momento, y a parte de intentar derrocarle mediante el clásico sistema del golpe de estado, fueron cómplices, silenciosos o ruidosos, cuando no culpables directos, de unas atrocidades que repugna sólo pensar en ellas.
Simplemente, creo que hay que tenerlo en cuenta. Y que había que decirlo.

dimarts, 5 de març de 2013

LA CASPA CONTRAATACA



El Fiscal General de Cataluña, Martín Rodríguez Sol, ha sido expedientado por unas declaraciones en que manifestaba que un referéndum sobre la independencia de Cataluña llevado a cabo dentro de la legalidad, no presentaba el mayor problema si se ajustaba a dicho marco legal.  La afirmación es en realidad tautológica. Si se llevara a cabo dentro de la legalidad no cabe otra posibilidad que no sea su adecuación al marco legal. Pues bien, por dichas declaraciones se ha decidido abrirle expediente y proceder a su destitución.

No cabe sino inferir que el Estado está empezando a cometer errores de la naturaleza sobre la cual advertíamos en los dos artículos que preceden a éste. Hace bueno, además, el rasgado de vestiduras escenificado por los independentistas cuando afirman que ahora ya es la simple libertad de expresión lo que está en juego. ¿Cómo se puede ser tan torpe?

Alguien podría objetar que una institución como la Fiscalía General no debe manifestar sus opiniones particulares sobre cierto tipo de respectos. O que no es lo mismo que estas declaraciones las haga un fiscal general en ejercicio que, por ejemplo, las haga en sentido contrario un general retirado... o un político en activo. Pero entonces cómo podríamos entender que destacados miembros de un relevante órgano del poder judicial se manifestaran contra la ley del matrimonio homosexual, añadiendo que era lo mismo que legalizar la zoofilia, que ellos entendían como el matrimonio entre animales y personas. Porque ni en este ni en otros casos si cabe más graves, no hubo ningún tipo de medida disciplinaria. Por cierto ¿Qué pasaría si algún general retirado dijera que si los catalanes se quieren ir de España, pues que se vayan?

Uno no es nadie como para hacer aquí, ni en ninguna otra parte, una exégesis de las declaraciones de Rodríguez Sol. El mismo, por otra parte, las ha aclarado, impecablemente, en mi opinión, añadiendo que él no es en absoluto secesionista. Sólo se me ocurre que en un país de fanáticos y de mediocres como éste -unos y otros-, con la ramplonería por bandera, hacer declaraciones sensatas está empezando a convertirse en una temeridad de alto riesgo.

Porque, vamos a ver. Es indiscutible que en Cataluña se ha producido un avance del independentismo, cuyas causas no trataré ahora, que está alcanzando una cierta masa crítica en la sociedad catalana. Que sea mayoritario o no, es ahora mismo lo de menos: es sencillamente un dato significativo cuya omisión denota una irresponsabilidad manifiesta.

Si realmente estamos en democracia, es perfectamente legítimo pretender un referéndum para decidir si un determinado territorio quiere seguir o no adherido a otro. Punto. Es ilegítimo, en cambio, lo que el señor Mas está impulsando desde el gobierno catalán cuando afirma, en armoniosa simetría con Chicharro, que los sentimientos están por encima de las leyes. Porque entonces se nos está diciendo que ellos son «La Ley». Con mayúsculas. Y de eso nada.

Pero que invocar la ley y la necesidad de que ésta deba adecuarse para facilitar la libre expresión de los ciudadanos se considere un acto de rebeldía o de indisciplina, y que se considere así desde el propio Estado, esto es mucho peor, políticamente hablando, que un atentado contra la libertad de expresión. Es un error, un terrible error.

Siempre se ha dicho que el pecado capital español por excelencia -o hispánico, si se me permite esta expresión, para que nadie pueda pretextar no sentirse incluido en ella- es la envidia. Yo creo que hay otro, mucho peor e igualmente inclusivo, que ha tenido consecuencias mucho más trágicas: la contumacia.

Que en estos momentos se está dando en Cataluña una masa crítica favorable al referéndum es algo que no se puede negar. Y perseverar en el error es la peor de las recetas. Basta con echarle un vistazo a nuestra historia para reparar en ello. No creo, por otra parte, que el independentismo ganara un referéndum. La sociedad catalana no es tan simple como para establecer una arbitraria división entre "independentistas" y "unionistas", como se pretende, tanto desde el nacionalismo catalán como del español, y desde sus respectivos voceros mediáticos debidamente paniaguados.

Hay una amplia gama de grises. Más aún, todo un espectro cromático que no está reflejándose en esta guerra de patriotas de pacotilla. Puede, aunque lo dudo, que los individuos no sean dados a matices, pero el espectro sociológico los incorpora como característica esencial. Se quieran ver o no, están ahí.

No creo que el independentismo sea hoy por hoy mayoritario en Cataluña. Pero la percepción de que esto se debería resolver con un referéndum, sí lo es. Y sorprende -es un decir- que nadie, absolutamente nadie, haya planteado la celebración de un referéndum en los términos de mínima objetividad y garantías que el objeto de la consulta requeriría dada su naturaleza.

Vamos a ver. Está claro que no se trata de una decisión al estilo de los referéndums suizos, sino de algo de suma trascendencia, de consecuencias imprevisibles y que, además, implicaría a las generaciones futuras. Por lo tanto, al menos para mí, está fuera de lugar que no bastaría con un 50.01% favorable a la secesión frente a un 49.99% que optara por permanecer en España. Fanáticos aparte, esto lo sabe todo el mundo. Una decisión de tal envergadura requiere de una mayoría palmariamente cualificada y que el resultado sea definitivo, al menos definitivo en términos humanos. Pongamos pues el requisito de una mayoría de 2/3 y 50 años durante los cuales no se volviera a hablar del tema.



Está claro que esto no le interesa a ninguno de los dos bandos en puja. Mientras tanto, el paro sigue creciendo y, curiosamente -¿Casualidad?-, tanto desde el gobierno de España como desde el de Cataluña, las manifestaciones que dicha noticia produjo fueron de una cierta satisfacción: el paro había crecido menos que en la última encuesta. Claro ¿Qué se esperaban? Cada vez hay menos gente trabajando.

 

diumenge, 3 de març de 2013

MÁS SOBRE "ESTADO O NO ESTADO, HE AHÍ EL DILEMA"

 
 
 
 
Un amable seguidor de este blog que me ruega no publique su participación, me escribe para comentarme sobre "Estado o no Estado, he ahí el dilema", intervención que califica de "jeremíaca". Añade que estas visiones catastrofistas son más propias de otros tiempos y que no tienen otra función que la de infundir falsos miedos en un pueblo que mayoritariamente ha decidido llevar a cabo su destino por la vía pacífica, sin ningún tipo de violencia. Una prueba de que mi visión es sesgada y apuesta claramente por el "unionismo"(sic), la tendríamos en mi "ingenua" visión del Estado y la artificiosa(sic) distinción que establezco entre dicho Estado y el nacionalismo español de los "chicharros". Si fuera solamente algo más objetivo, prosigue, debería yo reconocer que el Estado siempre, desde hace trescientos años, ha sido el instrumento del nacionalismo español. Cortésmente concluye despidiéndose y cortésmente le saludo mientras procedo a contestarle.
 
En primer lugar, lo de "jeremíaco" me parece fuera de lugar. El profeta Jeremías anunciaba a su pueblo unos desastres en forma de castigo divino por haber olvidado a Yaveh, que en revancha, les olvidaría a ellos y les abandonaría a los invasores extranjeros que iban a reducirles a la esclavitud. Estamos hablando de los rudimentos de toda una teología de la historia, así que mucho cuidado con lo que afirmamos.
 
Yo me limitaba a decir precisamente lo contrario. La consecución del objetivo que los independentistas persiguen, la independencia de Cataluña, sólo tienen una posibilidad de conseguirlo, y es que el Estado muerda el anzuelo y acabe copado por "chicharros" que le den rienda suelta a lo que les pide el cuerpo hacia Cataluña. Visto desde la perspectiva independentista, lo que estoy diciendo no sería jeremíaco, sino más bien mosaico: hay una dura travesía del desierto tras la cual está el paraíso del independentista. Que pueda no gustar que la gente sepa cómo va a ser esta travesía del Sinaí, esto sería, en todo caso, harina de otro costal.
 
Pero es lo que hay. De modo que, se mire como se mire, de jeremíaco nada. Y ya puestos a añadir, diré que me horroriza pensar en el modelo de una Cataluña independiente controlada por los falsos profetas que nos están vendiendo este viaje y las trescientas familias que hay detrás. Sí, lo siento, a mí hablenme de modelos económicos y sociales y de derechos; no de patrias, que ya me conozco el percal.
 
Lo de mi "ingenua" visión del Estado, he de admitir de entrada que és lógico que él lo vea así. En realidad está incidiendo en la médula espinal del  victimismo que da pábulo al discurso legitimador del independentismo. Pero mucho me temo que es más bien el nacionalismo catálán el que tiene una visión ingenua y muy poco elaborada de lo que es el Estado. No ya el Estado español o el que sea, sino que hay carencias categoriales serias que producen un grave dèficit en la concepción de la propia noción de Estado. Alguna otra vez he hablado de esto. No se puede pensar "El Corte Inglés" o "Zara" con las categorías propias de un "botiguer" para su "botiga". Y con ello no digo que el "botiguer" no pueda llegar nunca a gerente del Corte Inglés o de Zara -al contrario, ocurrió en ambos casos-, sino que si el botiguer los piensa con el aparato categorial propio de su "botiga", no entenderá nada, con todo lo que ello conlleva.
 
En lo relativo a la vía pacífica y a la renuncia explícita a cualquier tipo de violencia para conseguir el sin embargo irrenunciable objetivo de la independencia, sólo puedo objetar que esto no es algo que dependa de uno de los bandos. Pensar como válida una declaración unilateral de renuncia a la violencia es mucho peor que una ingenuidad, es una declaración de crasa ignorancia histórica. O de pusilanimidad.
 
Nunca he dicho que el Estado español -ni ningún otro- sea un modelo angelical. Si lo dijera, o más aún, si lo pretendiese, entonces estaría incurriendo en el error que denunciaba dos párrafos más arriba. Estaría aplicando categorías propias de las esferas de lo singular o lo particular, a la del universal.  Tampoco he negado nunca que haya serios problemas que los catalanes hemos de resolver con el Estado español, ya sean de financiación, de estructura territorial o de lo que sea. Pero si pensamos que lo vamos a resolver abriendo procesos soberanistas dirigidos por falsos profetas -yo también sé evocar la Biblia- estamos apañados.
 
 

dissabte, 2 de març de 2013

ESTADO O NO ESTADO, HE AHÍ EL DILEMA




Jorge y Jordi, en sus respectivos y recomendables blogs, inciden en sendos artículos sobre la primacía que en determinados sociotipos humanos ejerce el sentimiento sobre la razón, y como este primado de lo sentimental sobre lo racional es un elemento que se encuentra en todo nacionalista, sea o se considere español, catalán o monegasco -este último, en el supuesto de que exista tal nacionalismo-.
 
Para todos estos personajes, ciertamente, una constitución o cualquier marco legal normativo, es decir, un estado de derecho, es algo en el fondo desdeñable y sólo aceptable provisionalmente, en permanente estado de interinidad... porque ellos pretenden surgir de lo originario. Y de allí las semblanzas que ambos, Jorge y Jordi, establecen entre Mas y Chicharro. Nada más cierto. Pero en todo esto hay algo que me preocupa, y es que en el resto de España esté empezando a avanzar tanto el sentimentalismo "chicharrista" frente al sentido de estado. Gracias a Dios, ni Mas ni Chicharro tienen tanques. Uno porque no tiene un Estado -que ya le duele- y el otro porque es un general retirado. Ojalá nunca los tengan ni uno ni otro.
 
Chicharro es un genuino representante de aquel nacionalismo español resentido y rabioso,  cuyos complejos de inferioridad frente a Francia e Inglaterra se subliman proyectándose sobre Cataluña y Euzkadi. Para Chicharro, la constitución es sin duda alguna una "mariconada" que a la primera oportunidad habría que convertir en papel mojado. Uno tenía en los últimos años la impresión de que estos especímenes estaban en franca regresión. Pero el triunfo del sentimentalismo en Cataluña ha despertado a sus congéneres de más allá del Ebro. Y esto es lo más sorprendente ¿Cómo no previó esta eventualidad Mas? ¿Tan incompetentes son él y sus edecanes? ¿A tales extremos nos ha llevado la endogamia clientelar catalana?
 
Porque si bien es cierto que ni Mas ni Chicharro tienen tanques, no lo es menos que los Chicharros tienen más opciones a hacerse con ellos llegado el caso. Y puede que ya vaya siendo hora de que los imbéciles que tenemos por dirigentes en Cataluña se vayan enterando. Hasta ahora se las han estado viendo con el Estado, no con el nacionalismo español. Otro error de valoración de bulto por su parte.

Uno más de tantos. El nacionalismo español siempre estará más cerca de los tanques que el catalán, entre otras muchas razones porque así lo quiso el nacionalismo catalán en sus permanentes desmarques frente a las dinámicas de  y del Estado... Y si no entienden que ese "legajo" que es la Constitución española es la garantía que nos ampara a todos frente a los Chicharros, es que no han entendido nada. Porque a las malas, tienen las de perder. Insisto, una cosa es enfrentarse al Estado, otra al nacionalismo español.
 
El primado del sentimiento sobre la razón, que ha triunfado plenamente y escalofriantemente en Cataluña, y que lleva trazas de abrirse camino en el resto de España y en sentido contrario, dice Jorge que es el triunfo de Platón sobre Aristóteles. No estoy muy de acuerdo con esta afirmación, pero sí creo que él podrá estar de acuerdo conmigo, y Jordi también, si digo que es la derrota de Kant.
 
Y del duelo entre Chicharro y Mas no saldría ningún "Tempestades de acero", con Jünger y Drieu-de-la-Rochelle jugando a guerreros que se combaten y admiran. Lo que saldría todos sabemos qué iba a ser. Todavía estamos a tiempo de evitarlo.
 
No puedo más. Llevo tiempo aguantándomelo y hoy voy a largarlo. Lo peor que podría ocurrir ahora mismo es que el Estado se dejara llevar y acabara representando al nacionalismo español y aplicara su delirantes propuestas, cargadas de rabia y resentimiento. Porque entonces tendríamos al nacionalismo rabioso y resentido -con tanques- frente al nacionalismo llorón e igualmente resentido -sin tanques-.  El Estado estaría cometiendo el mayor error de su historia si cede a los nacionalistas españoles y se deja llevar hacia la intervención militar... entonces sí que Cataluña acabaría siendo independiente, y a continuacion Euzkadi. Porque después de la legión llegarían, tarde o temprano, los cascos azules.
 
Y una vez los cascos azules estuvieran por aquí, se acabó. Estoy convencido de que hay quiénes acarician esta posibilidad. La única que realmente tienen de salirse con la suya. Afortunadamente, hay pocas probabilidades: las mismas que el Estado ceda a la presión de los Chicharros.