dijous, 8 d’octubre de 2015

EL TODO Y LA NADA



No soy yo quién, más allá de lo que ya dije en el último post, para aportar nada ahora mismo al debate de las CUP en relación a qué hacen con Mas; porque ese es el problema y no otro. Al menos para Mas. Y no soy quién porque no formo parte de esta organización para nada, de modo que, lo único que en todo caso puedo hacer, es recordar su programa y sus manifestaciones explícitas durante la campaña electoral,  a lo largo de la cual, y se supone que son la regeneración, dejaron muy claras dos cosas. La primera, que para una declaración unilateral de independencia haría falta mayoría absoluta de votos; la segunda que no investirían a Mas ni a nadie relacionado con corrupción y recortes. De modo que si el problema, como dicen sus corifeos, es que Mas ha de ser el presidente, pues yo les diría que se olviden. Esta bastante claro… ¿O no? ¿O también las CUP dirán «Diego» donde dijeron «digo»?

Lo primero que sorprende es el secretismo con que están llevando el tema ¿Pero no eran asamblearios? Luego, las filtraciones con cuentagotas. Primero que si una presidencia «coral», luego que si una mujer, y ahora parece que el quintacolumnismo cupero ha introducido la idea de hacer presidente a Mas, pero sólo simbólicamente, quitándole competencias poniendo tres vicepresidencias, a la manera de un Roi fainéant, como su tocayo de Bretaña en las novelas de Chrétien de Troies ¡Angelitos! No saben con quién se están jugando los cuartos. La verdad es que tanta ingenuidad enternece… ¿O es ignorancia? Además ¿no habíamos quedado en que de Mas, corruptos y recortadores, nada de nada? ¿Qué les mueve a reconsiderar tan taxativa afirmación?

Me pregunto asimismo si también estarán negociando la decaída del requisito de mayoría absoluta de votos para la declaración unilateral de independencia?  Y la verdad, conmueve por lo de zafio y canallesco que tiene, el argumento de un exdiputado de las CUP, que debe sin duda estar buscando su lugar en el Sol a través del acuerdo con Mas: Hay que entender, ha dicho, que ellos tienen muchos más diputados que nosotros, y no es justo que les impongamos quién ha de ser el presidente; un argumento ramplón y farisaico donde los haya, porque una cosa es que sean más, y otra es que si quieren pactar contigo, no pongas tus propias condiciones.

Porque es que, además, la cuestión es que, aunque sean más, no son suficientes. Y ahí les duele. Cuando se han bastado por sí mismos nunca han contado para nada con las CUP, excepto, si acaso, para que la polícía les diera las suyas y las del pulpo. No, no, aquí el listo es el Sánchez de la ANC, palmero mayor de la corte artúrica, quien ha retratado la situación: Si las CUP no votan a Mas, habrá elecciones anticipadas, y peligran el millón novecientos mil votos independentistas obtenidos el pasado 27-S, que acaso no se repitieran. Cierto, no es tonto ése.

Uno se pregunta qué es lo más importante para estos de «Junts pel Sí» ¿La independencia o Mas? Porque entonces ¿qué hay más allá de Mas? ¿Es Mas el todo y sin él la nada? ¿No suena esto a caudillismo de la peor estofa?

Porque la verdad es que lo de «Salvar al soldado Mas» ya huele; apesta. Cada vez que se le ha salvado, las plumas las han perdido sus salvadores sacrificados, y él como si nada; como si pasar de 62 diputados a 28 en cinco años, fueran las inevitables bajaspreviamente calculadas. Que se lo pregunten sino a Junqueras, con lo felices que se las prometía antes que la Rahola, la Casals, la Forcadell y compañía, acogieran a Mas bajo sus faldas y le afearan al pobre Oriol que se hiciera el remolón en eso de no querer una lista conjunta: que l’amo és l’amo, i qui paga mana!  Y bienpagás, lo están.

Ahora les toca a las CUP. Qué aburrimiento. La verdad ¿Saben una cosa? En lugar de «Salvar al Soldado Mas» o, eventualmente, al  «saldado» Mas, esto cada vez se parece más al día de la marmota («The Groundhog Day» 1993). Sólo que, como ya dijo alguien, sin Andie Macdowell. Eso sí, con los tres adefesios.

2 comentaris:

  1. El problema de las CUP no es investir o no a Mas eso van a tener que hacerlo sí o sí. Éste problema es de los ciudadanos independentistas que han elevado a la categoría de Dios a un visionario de última hora al ponerlo por encima de todo incluida su amada Ítaca. Las CUP con el problema real que ahora se encuentran es que hasta ahora les había ido muy bien porque no hacían “política” pero desde las últimas elecciones han entrado a la arena del circo donde tiene que lidiar con toda la fauna circense: leones, toros, burros, borregos y lo que es peor con gladiadores curtidos en muchas batallas. Así que por mucho que les pese poca cosa van a poder hacer. La única posibilidad que tendrían con sus diez gladiadores es buscar una muerte honrosa y dejarse comer por los leones no por la otra fauna y como hicieron los cristianos volver a las catacumbas y a esperar tiempos mejores porque del circo una vez que han entrado no van a poder salir vivos y menos con el 48% de votos.

    ResponElimina
  2. Bueno, no sé, pero yo no tengo tan claro que las CUP vayan a investir a Mas. No descarto deserciones o transfuguismos a lo "tamayazo", pero que como grupo se avenga finalmente a ello, lo veo difícil. Y si lo hacen, en cualquier caso, están muertos. Claro que si no lo hacen, puede que también.

    ResponElimina