dissabte, 12 d’abril del 2014

ALGO MÁS SOBRE ESTADÍSTICAS Y EDUCACIÓN




Creo que fue Disraeli el que estableció las tres formas que hay de mentir, a saber, la primera decir todo contrario de la verdad; la segunda, mezclar verdad con mentira; la tercera, dar una estadística...

En temas educativos hacemos el pleno, se dan generosamente las tres, y todo para desenfocar un problema cuyas mastodónticas dimensiones impiden a la vez que, por un lado, la sociedad sea consciente de la gravísima papeleta que tiene planteada, y por el otro, que ni tan sólo inconscientemente se adopten medidas correctoras. Parece que hasta el sentido de conservación se haya perdido en esta sociedad trivializada que se regodea en una narcosis social sólo comparable a la crisis que está padeciendo. Hay quien piensa que habrá que esperar a que los médicos empiecen a matar pacientes con diagnósticos erróneos, o a que las obras construidas por los arquitectos e ingenieros se derrumben a la primera brisilla que sobrepase los 30 km/h, para que la gente tome conciencia de la gravedad del problema educativo. Nada más falso.

Por ejemplo, y en relación al tema que tratábamos ayer, todo el mundo sabe que el título de la ESO se les está regalando a alumnos incapaces de hacer la O con un canuto, y que buena parte de éstos son los que luego caen en el colectivo "abandono escolar prematuro". Si se suman los conceptos de fracaso escolar y abandono escolar prematuro, tenemos la friolera de más de un 50% de la población escolar en situación de fracaso escolar real, mondo y lirondo. Esto es lo que hay, pero como no se puede decir, tiramos de un concepto como el de abandono escolar prematuro, que nos viene la mar de bien, pero que, en realidad, estadísticamente, responde a una categoría distinta de la de "fracaso escolar", y sólo es asimilable a ella si nos hacemos trampas a nosotros mismos, es decir, si nos dedicamos a regalar títulos de ESO para que tal apartado quede más presentable.

Los políticos maquillan sus estadísticas, pero a la opinión pública esto ya le va bien. De lo contrario se vería cara a cara consigo misma y para esto hacen falta unos arrestos de los que nuestra sociedad carece. La educación está casi a la altura del fútbol. Así como hasta el más infeliz aficionado cree saber más de fútbol que nadie, en educación, cualquier garrulo está convencido de que si su hijo suspende es porque el profesor no sabe explicar o porque le ha cogido ojeriza a su prole. El mensaje pedagocrático ha calado profundamente en la sociedad porque exculpa de cualquier responsabilidad al destinatario del sistema educativo, el alumno, y a los responsables de sus actos y educación, sus padres. En esta exculpación radica el éxito de su amplia aceptación social.

Al haber renunciado a educar, los padres se han convertido en supervisores de la educación que reciben sus hijos en otros ámbitos. En realidad, actúan como si hubieran delegado la educación de sus hijos en instancias subcontratadas. Pero este error de base no sólo no se ha combatido desde instancia alguna, sino que, muy al contrario, se le ha dado pábulo.

Lo peor de la situación que estamos viviendo es que la trama de complicidades que se ha urdido es tan extremadamente compleja que cualquier reacción contra el estado de cosas vigente es, en la práctica, imposible. Y cualquiera que se planteara de verdad una transformación en profundidad del sistema educativo acabaría inevitablemente lapidado sin que ni tan siquiera alguien proclamara aquello de "el que esté libre de culpa, que tire la primera piedra". Porque todos han sido previamente exculpados, excepto los docentes. Y eso gusta.

SIEMPRE VENECIA


Nada sobre Venecia puede resultarle ajeno a un mediterráneo. Un buen link aquí:  http://www.fronterad.com/?q=novelas/3942
 

divendres, 11 d’abril del 2014

LAS ESTADÍSTICAS DEL BARÓN MUNCHHAUSEN



Seguimos a la  cabeza del abandono escolar prematuro, pese a nuestros denodados esfuerzos para maquillar las estadísticas. Un 23.5% de jóvenes dejaron sus estudios tras completar la ESO. Y eso preocupa mucho a las autoridades educativas, máxime, si tenemos en cuenta que a este porcentaje habría que sumarle el 30% de fracaso escolar, es decir, los alumnos que no superan la ESO. Sumados ambos, el porcentaje es escalofriante. Sobre todo si, conociendo el paño, tomamos en consideración la prosaica realidad: este porcentaje del 23.5% es, con toda probabilidad, inferior al del conjunto de alumnos a los cuales, en la práctica, se les ha regalado la ESO a base de promociones automáticas de curso, votaciones de notas a mano alzada bajo la inquisidora mirada del comisario político de turno o autocensura sin más del propio profesor que, como es bien sabido y científicamente comprobado, es el único culpable del fracaso escolar de un alumno.

Y como no es menos bien sabido, el profesor que aprueba no se ve sometido a presiones y no tiene problemas, ni con los psicopedagogos, ni con la dirección, ni con la inspección, ni con los alumnos, ni con los señores padres y señoras madres de tan adorables y abnegadas criaturas. Luego, claro, la realidad es tozuda, tanto que hasta hace bueno aquel dicho, otrora propio del profesor displicente que aprobaba diciendo "...ya os suspenderá la vida". No deja de ser curioso como el enmascaramiento de la realidad ha acabado por poner una frase tan manida y poco profesional, ni más ni menos que a la altura del "eppur si muove" de Galileo.

En la práctica, tenemos un fracaso escolar superior al 50%. Para mejorar en las estadísticas, el sistema aumentó la presión sobre los docentes para que suspendieran aún menos, y donde lo de menos, claro, era si los alumnos aprendían más o no. Lo importante era el resultado para la estadística. Se probó todo y de todo, incluso a niveles esperpénticos, excepto lo más elemental y que no requería de amplios y sesudos estudios pedagógicos: inducir a una cultura del esfuerzo y de generación de rutinas de trabajo entre los alumnos. En Cataluña, con el proyecto «aprovat x diners» se ofrecieron partidas económicas extraordinarias a los centros que aprobaran a un 90% la ESO y un 70% el Bachillerato. En Andalucía, con la «orden del soborno» el sobresueldo se lo llevaba el profesor «aprobador».

Todo por la estadística. Aquí lo único que importa es el escaparate. Un escaparate en cuya trastienda se esconde un fracaso escolar real superior al 50%.
Como el barón Muchhausen, nos sacamos a nosotros mismos de la ciénaga tirando de nuestra propia coleta. Pero a diferencia de las aventuras de tan distinguido farsante, a nadie le importó que fuera un cuento, porque nos decía lo que queríamos oír; lo que los que han perpetrado este despropósito que es hoy nuestro sistema educativo querían oír. Luego la vida suspende...

El informe completo de eurostat, aquí.

divendres, 4 d’abril del 2014

ESPERANZA AGUIRRE PREMIO "BABERO DE ORO" (Y ELOGIO DE LA MISMA)



Esperanza Aguirre acaba de protagonizar uno de aquellos hechos que definen a quien lo protagoniza. Ella, cuyo patrimonio, entre familiar y consorte, le permite desatender el enriquecimiento «ilícito» -es un suponer-, apela, sin embargo, a algo tan esperpéntico como a las extraordinarias dimensiones de su coche -para que así la abuela pueda llevar a sus nietos, Espe dixit- como justificante de haberse llevado por delante una moto que, hemos de suponer, las dimensiones del coche no le permitieron esquivar mientras tomaba las de Villadiego. La motocicleta la había aparcado uno de los agentes de la autoridad pública que la estaban multando por aparcar en el carril bus, en el cual el vehículo de Espe estaba irregularmente estacionado. A eso se le llama, y así lo define el parte de la autoridad competente "darse a la fuga". No había sólo un agente, el de la moto escacharrada, sino seis, con sus transportes motorizados respectivos. Sólo le faltó decir que no se dio cuenta de nada...

Con tan encomiable acto, propio de pureza hidalga sin par, Esperanza Aguirre se pone a la altura de dos auténticos «Grandes». Don Lope de Aguirre, por homonimia, la cólera de Dios él, de la templanza, ella;  el otro, su correligionario Carromero, con dilatada experiencia, nacional e internacional, en este tipo de eventos, al que ella defendió en su momento cargando, por cierto, contra sus propios subalternos, entendiendo que lo que le ha de ocurrir a un ciudadano de a pie, no podía ocurrirle al presidente de las Nuevas Generaciones de la Comunidad de Madrid. Que hay quien merece un respeto y que no sabe usted con quien está hablando.

A ver si nos entendemos de una vez y que cada palo aguante su vela. Un compositor musical puede ser un ser abyecto sin que por ello su música quede desacreditada. Al contrario, puede que sea maravillosa. Lo mismo respecto a un científico; la teoría de la relatividad o el segundo principio de termodinámica no se ven afectados por el comportamiento moral de quienes en su momento alumbraran tales leyes científicas. Es sabido que Newton, por ejemplo, era un ser moralmente tirando a repugnante, pero no por ello un físico menos genial. Que Cervantes, Bernat Metge, Thomas Malory o François Villon fueran en su momento más o menos «chorizos» -dos de ellos acabaron en la horca y los otros dos pasaron por la cárcel-, no le quita un ápice de valor a su obra. Quien necesita un buen médico, si se lo puede permitir, consultará y se pondrá en manos del mejor, sin que le importe si es un putero o ludópata, ni tampoco si, en lugar de médico es «médica», y en horas libres le da por vivir "La pasión de China Blue". Diré aún más. Hasta un cura, que vende el paraíso de la otra vida a cambio de contención en esta, si no cumple con los mandamientos que él mismo prescribe, está vendiendo otra vida y lo que hay que hacer para ganársela. Él a lo mejor ya lo sabe, pero hasta puede que a algunas almas simples les aporte consuelo existencial. No, lo de "Espe" es muy distinto.

En un político es distinto, por más que se empeñen en lo contrario. Si alguien queda fuera de las exculpaciones morales es, precisamente, quien vende moral pública que luego no practica, pero por la que se arroga velar en este mundo, no en el otro. Verbigracia: el político. Y eso afecta directamente a la clase política, uno de cuyos especímenes más conspicuos es, sin duda alguna, la tal Esperanza. Ejemplo insigne de toda una recua de acólitos, con absoluta independencia de ideología, lengua u origen, que pugnan por emularla.

Pero ella es una Grande de España, y ya se sabe, el estado de derecho no se pensó para los de su casta. Por eso tanta bravata, tanta bravuconería chulesca y tanto desacato. Por eso tanta fantasmada. Pero los grandes ya no son lo que eran, ahora han de decir que su coche era demasiado grande y que por eso no vio la moto que se llevó por delante mientras se daba a la fuga como un chorizo que acaba de atracar un supermercado. ¿Pasó la revisión del carnet de conducir o se la regalaron?

Por todo ello, se concede a Esperanza Aguirre el «Babero de oro», entre cuyos más insignes méritos, no es el menor representar tan genuinamente el alter ego patrio del inefable Torrente.

 
PREMIO BABERO DE ORO PARA ESPERANZA AGUIRRE


SE LO HA GANADO
 

dimecres, 2 d’abril del 2014

EL INFORME PISA Y LA CORTE DE LOS MILAGROS



Como apunta muy bien Alberto, parece que para CCOO -lo de Anpe, coincido en que ni vale la pena comentarlo- lo más preocupante de los malos resultados españoles en PISA es la recién aprobada LOMCE y su vuelta a «los contenidos» y a «los nombres de los ríos», es decir, a la memorización. Son afirmaciones de Francisco García, Secretario General de la Federación de Enseñanza de CCOO.

La verdad es que no acabo de entender el desasosiego que tal perspectiva suscita en tan preclara mente; ríos, lo que se dice ríos, hay en la piel de toro bastantes menos que reyes godos hubo, de modo que no hay para tanto. Pero se entiende menos aún a cuento de qué vienen tales declaraciones, sobre todo si tenemos en cuenta que se trata de unas pruebas realizadas en el 2012. Es decir, si seguimos con el razonamiento del líder sindical de CCOO, la explicación de los malos resultados PISA, cuya culpa es de la LOMCE, sería que el espíritu de dicha ley se retroproyectó desde un imperfecto futuro hasta un pluscuamperfecto pasado que intoxicó el idílico presente continuo en que, como todos sabemos, hubiera consistido la LOGSE de no mediar tan parapsicológico fenómeno.

Pero la guinda llega cuando prestamos atención a las explicaciones de la Sra. Gomendio, a la sazón Secretaria de Estado de Educación, localizando el problema en el modelo educativo vigente, que, nos dice, pone todo el énfasis en el aspecto memorístico del conocimiento; un problema que, por supuesto, nos anuncia que la LOMCE va a resolver.

A ver si lo entiendo. Para el Pope de CCOO, los pésimos resultados de nuestros alumnos no se deben tanto al presente, como al futuro memorizador que nos espera con la LOMCE. Para Gomendio, muy al contrario, el problema es que la LOGSE, el presente, se ha basado en la «memorización de los contenidos del conocimiento» (SIC), y la solución, si bien no sabemos cómo, la aportará el futuro, la LOMCE. Bueno, algo sí sabemos, aunque poco: liderando el «cambio real» que acabará con la «memorística»  propia del modelo LOGSE.

¿Pero no era la LOGSE la ley que había erradicado la memorización de nuestros planes de estudio? ¿Acaso ignora la Sra. Gomendio este extremo? Porque si ahora resulta que lo que va a hacer la LOMCE es precisamente lo mismo que ya pergeñó la LOGSE, entonces sí que realmente vamos a conseguir que nuestros alumnos acaben realmente lobotomizados, porque si algún paso más se puede dar contra la memoria en el estado actual de nuestro sistema educativo, no puede consistir sino en pretender que nuestros alumnos no se acuerden ni de su nombre. Y viniendo de quien viene, es para tomárselo en serio.
Con semejantes «próceres», estamos arreglados. Ni "La corte de los milagros" los supera.

dimarts, 1 d’abril del 2014

PISA: ¡VIVA LA CONTUMACIA!



Resultados PISA en lo que refiere a la resolución de problemas cotidianos: más de lo mismo. También en esto estamos en la cola. Más allá de las distintas valoraciones que cada cual haga según le vaya en el baile, lo cierto e indiscutible es que seguimos estancados y en el furgón de cola, del que no parece que vayamos a salir en mucho tiempo. Ahora es en materia de resolución de problemas cotidianos.  Pero lo que es inadmisible, es la valoración sesgada que, a modo de consolación, se hace del PISA para adultos, donde, sin más, se afirma que están peor situados que los jóvenes.  Bastaría con determinar los resultados de los adultos por cohortes generacionales, como ya demostró Gregorio Luri en su espléndido análisis, para constatar que, por un lado tenemos a la cola las generaciones mayores, que estarían en el umbral de los 60 y 65 años, que se corresponde a unos tiempos en que la escolarización era escasa, y también a las generaciones que han padecido la LOGSE. Por el contrario, en las generaciones que estudiaron bajo la LGE de 1970, los avances son espectaculares hasta que, con la irrupción de la LOGSE, se produce de nuevo el retroceso y el estancamiento.

Supongo que pedir que los pedagócratas hilaran más fino en sus análisis -o que leyeran las conclusiones de Luri, por ejemplo- es pedir demasiado. Sí, sin duda

Y lo que es peor. Mientras no se reconozca que las cosas se han hecho mal y que se siguen haciendo mal, mientras se siga perseverando contumazmente y echando pelotas fuera, excusándose con subterfugios que son un auténtico insulto a la inteligencia o, simplemente, mintiendo sobre los datos, seguiremos sin mejorar. ¿Tan difícil es reconocer que el anterior sistema era mejor que el actual? ¿Tan duro resulta admitir que con la LOGSE se destrozó despiadadamente la estructura educativa del país y que desde entonces no nos hemos vuelto a recuperar? ¿Es tan difícil que se reconozca que a la escuela se va a aprender y que esto requiere esfuerzo y adquisición de hábitos desde un primer momento?
Pues sí, parece ser que para algunos es imposible reconocer tales evidencias. Prohibiendo la repetición de curso, como se hizo con la LOGSE, quien lleva repitiendo desde entonces es el país.


dijous, 27 de març del 2014

DULCE ET DECORUM EST PRO "DECRET DE PLANTILLAS" MORI




El gobierno del Sr. Mas y su áulica "consellera" Rigau, acaban de aprobar el decreto de plantillas. Un tema que, a mí, como docente y como ciudadano, me sugiere las siguientes reflexiones. Se las dedico a ambos.

Pretender hacer un país a imagen y semejanza propia entraña el peligro, entre otros, que si uno es mediocre, tal vez pretenda que su mediocridad pase desapercibida; más aún, incluso que el modelo mediocrático acabe sentando cátedra. Desde la réplica magistral de Unamuno a "aquello", deberíamos saberlo. Esto es lo que está pasando con las "élites" -es un decir- dirigentes catalanas que están pilotando -también es un decir- el proyecto independentista. Y para que tal mediocridad no sea perceptible hay que cortar de cuajo, claro, toda posibilidad de contraste. No fuera que el buen pueblo acabara descubriendo que sus élites son, no sólo compulsivamente cleptocráticas, sino también de un cenutrio que sólo el ensimismamiento en que han sumido a la sociedad catalana permite que pase desapercibido.

La verdad, un simple vistazo a sus dirigentes más conspicuos basta para constatar que estamos dirigidos por "homenets" -hombrecillos-, o por ganasses -patanes-, cuando no por "tietes" de corte serratiano. Y todo eso si no se trata de chorizos y prepotentes inconscientes de sus limitaciones... Claro, porque no se comparan con nadie, sólo con ellos mismos y entre ellos. 

L'entotsolament -el ensimismamiento- nunca puede ser bueno, pero cuando se auspicia desde el poder con finalidades de control social es aún más detestable. Ahora, con el decreto de plantillas que se acaba de aprobar en Cataluña, el ensimismamiento y la más obscena de las sumisiones quedan aseguradas a mayor gloria del gran proyecto. Todo atado y bien atado, como dijo aquel otro "aquello". 

A partir de ahora cualquier voz crítica podrá quedar acallada sin necesidad ni tan sólo de justificar las razones de tal acallamiento, porque no hará falta darlas. Será legal tal cual, Pascual. Ese es el concepto de ley de los que mandan por acá. Con ello se aseguran un control absoluto del sistema educativo, a imagen y semejanza de los que lo han concebido, donde imperará la ramplonería más pacata bajo el férreo control ideológico y moral de una caterva de enanos que sueñan con ser gigantes y creen, en su delirio, que lo  han conseguido. El sistema educativo en Cataluña ha quedado definitivamente herido de muerte... si no lo remediamos.

Tal vez a su mediocridad y a su megalomanía esto les vaya muy bien. No habrá críticas, y los malos siempre serán los otros. Luego se quejan de que Cataluña ha tenido mala suerte histórica. Ya se lo dijo Gaziel, una cosa es la mala suerte y otra ser un mal jugador. Pero cualquiera se lo dice hoy en día, tan cofois de si mateixos, tan pagados de sí mismos como están... Más dura será la caída.

dimecres, 26 de març del 2014

¡NOS VAMOS A MADRID!


...A presentar SPES. Allí coincidiremos unos cuantos de los que por esta blogosfera andamos en tantas cuitas, pero sin descuidar nunca la enseñanza, otrora denominada "instrucción pública", un término mucho más adecuado... en mi opinión al menos.  Con la inestimable colaboración de Ricardo Moreno Castillo. Todos los profesores de secundaria de Madrid que, por más esporádicamente que sea, sigáis este blog, estáis invitados. Es el viernes, 28 de marzo, a las 18:30h en el Instituto Beatriz Galindo, Calle Goya 10, Madrid.

dilluns, 24 de març del 2014

SUÁREZ

 

Pasará a la historia como el hombre que trajo la democracia. En su momento se le tildó de «traidor» -al régimen del que provenía-, «advenedizo» -falto de ideología y ebrio de poder-, «tahúr del Mississippi» -por sus supuestas truculencias- el «Kerensky español» -desde  cavernas hoy muy aireadas y luminosas- y otras lindezas que, de citarse, alargarían este post hasta el infinito. Hoy todos, empezando por sus más acérrimos críticos, le consideran un hombre de estado.
Puede que Suárez acabara convirtiéndose en un demócrata de verdad, y acaso por eso le echaran. Una vez en los anaqueles de la historia, cuando ya no podía ser un estorbo para nadie, los vituperios devinieron elogios. Quizás su error fue pretender seguir en política cuando su tiempo había pasado.
Ante una oposición impotente y en un país que desde 1939 estaba ocupado por su propio ejército, la transición a la democracia se diseñó y se realizó desde sectores del régimen franquista que comprendieron, no sólo la inviabilidad de proseguir con una dictadura anacrónica que cada vez se parecía más a una caricatura de sí misma, sino también la conveniencia y la plausibilidad de que, dirigiendo este proceso, ciertas cosas quedaran a debido resguardo. Y este es el papel que se le encomendó. Y lo llevó a cabo. Cuando sus servicios dejaron de ser necesarios, se prescindió de él.
Siempre he pensado que algunos de los defectos de fabricación de la democracia española se deben, no tanto a que el proceso fuera diseñado y tutelado desde sectores del propio régimen tardo franquista más o menos contemporizadores, sino también, y sobre todo, a la impotencia de una oposición que, con la excepción del PCE, era prácticamente inexistente y remitida a lo que hoy llamaríamos meramente virtual.
En este sentido, Suárez sí supo conectar con una realidad sociológica chabacana como la española del tardofranquismo, más interesada en la legalización de las películas de destape que en una participación ciudadana activa y responsable en una democracia «democráticamente» vertebrada. No lo digo como demérito, sino más bien como todo lo contrario. Lo que se ha llamado el franquismo sociológico no sólo era hegemónico en la España de los setenta, sino que se transmutó en democratismo liviano, puramente estético y donde la narcosis social  persistió en toda su zafiedad, eso sí, sin menoscabo de las preceptivas terapias lampedusianas que le iban a proporcionar una pátina más presentable. Vamos, como un tratamiento anti caspa simplemente paliativo, pero no curativo. Aún hoy persiste.
El PSOE contaba cuando el congreso de Suresnes (octubre de 1974) con apenas 2500 militantes en toda España, y ello contando las cuotas presuntamente «fantasmas» que, a raíz el «Pacto del Betis», dieron en dicho congreso la victoria a los «renovadores» de Felipe González. Seis años después, en 1980, afirmaba tener doscientos mil. ¿Partido político o agencia de colocación?
La UCD, por su parte, fue una malgama concebida para gobernar la transición, pero el coche oficial tira mucho y crea apego. Cuando vieron que perdían el poder echaron a su jefe e implosionaron. ¿Alguien se acuerda de cuántos ilustres nombres se pasaron con armas y bagajes al encantado de haberse conocido PSOE de Felipe González? ¿O a la troglodita AP de Fraga y su gerontocracia caudillista?
Sí, claro, todos ellos, unos y otros, demócratas de toda la vida ¿Quién podría dudarlo?
Me contó en cierta ocasión un antiguo profesor mío que, hallándose en Alemania becado para ampliar sus estudios de filosofía, se alojaba en la casa de un colega suyo alemán. Estamos en el año setenta y siete o setenta y ocho, cuando tras la muerte de Franco, toda Europa miraba a España con la incógnita de qué iba a pasar. El primer día en Alemania, en la sobremesa posterior a la cena, el alemán le preguntó por la situación en España, que cómo veía él la cosa y, más concretamente, si seguía habiendo sectores franquistas importantes entre la población. Algo socarrón como era, el otro le respondió que, bueno, a ver... la cosa era relativamente sencilla, en España, el día antes de la muerte de Franco todo el mundo era franquista, al día siguiente de su muerte, nadie. "¡Fíjate! ¡como aquí!", exclamó la esposa del alemán desde la cocina...
Es posible que Suárez fuera un demócrata más sincero que muchos otros. En verdad, no lo sé. Sí lo sé, en cambio, de los que tanto le criticaron. Aquellos polvos trajeron esos lodos. Eso sí, se ha llevado algunos secretos a la tumba. ¿Quién le echó? ¿Qué y quién hubo detrás del 23-F? 
Descanse en paz.

dissabte, 22 de març del 2014

PLUMBEA MEDIOCRITAS




Reviso hace poco la lista de blogs que acostumbro a frecuentar y topo con dos jarros de agua fría de aquellos como para acabar con cualquier resquicio de esperanza. No es que ninguna de ambas noticias me sorprenda, ya dijo Einstein que lo infinito no es el espacio, sino la estupidez humana, pero la verdad es que leídas una después de otra, entre las dos me han dejado la moral por los suelos.

En el blog de Luri, siempre brillante y ocurrente, aparecen las admoniciones del editor de una edición en inglés de las tres críticas de Kant -sí, el de Königsberg- sobre la incorrección política en que incurre el autor al ser un hombre de su tiempo -y no de hoy en día, claro- y sobre la necesidad que los padres, antes de permitirles a sus hijos leer a Kant les informen de como (y cómo) han cambiado las valoraciones sobre raza, género, sexualidad, etnicidad y relaciones interpersonales antes de autorizarles a leer este clásico. Sin comentarios. O estallas de risa o de ira...

En el blog de Jorge, lúcidamente pesimista, y al margen de la cita del cenutrio de Toni Soler, por cierto, digna del Mein Kampf, me entero de algo que ya sabía, pero que resulta que va en serio. Descubro que yo también, según el sector independentista más intransigente, soy un colono... porque no soy independentista, lo cual, por lo visto, empieza a ser considerado delito de lesa patria entre ciertos ambientazos... 

Hace muchos años, en México, un mexicano rico y de piel más blanca que la mía, cargado de tópicos hipócritas y ramplones, intentó afearme que mis antepasados hubieran masacrado a los suyos. ¡Perdona! le repliqué; en todo caso, fueron «tus» antepasados los que masacraron y esclavizaron a los indios de aquí. Los míos no, los míos se quedaron en Europa, no como los tuyos, que se vinieron aquí a matar indios. 

La historia se repite, y como siempre, en forma de parodia. Ahora resulta que descendientes de la soldadesca borbónica de Felipe V vienen a decirme a mí que soy un colono, y con la misma arrogancia ignara y resentida con que sus ancestros debían insultar a los míos ordenándoles que hablaran en castellano. ¡Manda huevos! 

Igual de burros que ese editor de Kant, e igual de peligrosos. Creo que fue William Faulkner el que dijo que se podía luchar contra la ignorancia, contra el fanatismo y contra la intolerancia... si vienen por separado; pero si vienen a la vez y se quiere conservar la salud, lo mejor es poner los pies en polvorosa... una opción que cada vez me parece menos descartable. Pero a dónde ir(?)

Porque la verdad, tanta mediocridad plúmbea y tanto fanatismo iluminista ya empieza a asquear más allá de cualquier límite. Además, yo no puedo "volver" a ninguna parte; aunque los beocios lo piensen así, yo no soy colono. En todo caso, sería un exiliado.  Estoy empezando a serlo... me temo.