dissabte, 22 de març de 2014

PLUMBEA MEDIOCRITAS




Reviso hace poco la lista de blogs que acostumbro a frecuentar y topo con dos jarros de agua fría de aquellos como para acabar con cualquier resquicio de esperanza. No es que ninguna de ambas noticias me sorprenda, ya dijo Einstein que lo infinito no es el espacio, sino la estupidez humana, pero la verdad es que leídas una después de otra, entre las dos me han dejado la moral por los suelos.

En el blog de Luri, siempre brillante y ocurrente, aparecen las admoniciones del editor de una edición en inglés de las tres críticas de Kant -sí, el de Königsberg- sobre la incorrección política en que incurre el autor al ser un hombre de su tiempo -y no de hoy en día, claro- y sobre la necesidad que los padres, antes de permitirles a sus hijos leer a Kant les informen de como (y cómo) han cambiado las valoraciones sobre raza, género, sexualidad, etnicidad y relaciones interpersonales antes de autorizarles a leer este clásico. Sin comentarios. O estallas de risa o de ira...

En el blog de Jorge, lúcidamente pesimista, y al margen de la cita del cenutrio de Toni Soler, por cierto, digna del Mein Kampf, me entero de algo que ya sabía, pero que resulta que va en serio. Descubro que yo también, según el sector independentista más intransigente, soy un colono... porque no soy independentista, lo cual, por lo visto, empieza a ser considerado delito de lesa patria entre ciertos ambientazos... 

Hace muchos años, en México, un mexicano rico y de piel más blanca que la mía, cargado de tópicos hipócritas y ramplones, intentó afearme que mis antepasados hubieran masacrado a los suyos. ¡Perdona! le repliqué; en todo caso, fueron «tus» antepasados los que masacraron y esclavizaron a los indios de aquí. Los míos no, los míos se quedaron en Europa, no como los tuyos, que se vinieron aquí a matar indios. 

La historia se repite, y como siempre, en forma de parodia. Ahora resulta que descendientes de la soldadesca borbónica de Felipe V vienen a decirme a mí que soy un colono, y con la misma arrogancia ignara y resentida con que sus ancestros debían insultar a los míos ordenándoles que hablaran en castellano. ¡Manda huevos! 

Igual de burros que ese editor de Kant, e igual de peligrosos. Creo que fue William Faulkner el que dijo que se podía luchar contra la ignorancia, contra el fanatismo y contra la intolerancia... si vienen por separado; pero si vienen a la vez y se quiere conservar la salud, lo mejor es poner los pies en polvorosa... una opción que cada vez me parece menos descartable. Pero a dónde ir(?)

Porque la verdad, tanta mediocridad plúmbea y tanto fanatismo iluminista ya empieza a asquear más allá de cualquier límite. Además, yo no puedo "volver" a ninguna parte; aunque los beocios lo piensen así, yo no soy colono. En todo caso, sería un exiliado.  Estoy empezando a serlo... me temo.

4 comentaris:

  1. El movimiento independentista catalán es en su inmensa mayoría de corte democrático, tolerante y pacífico. Hay que ir con cuidado a la hora de inferir generalizaciones falaces a partir de los comentarios, manifestaciónes o actos ultra minoritarios que en ningún modo representan el todo.
    Be side, creo que caes en el confortable victimismo al senirte atacado, pienso que imaginariamente, por quienes en Cataluña defendemos el independentismo. Sabido es que el único peligro relacionado con la violencia, la exclusión, la represión que pueda haber hoy en Catalunya viene del lado de los de siempre: el violento nacionalismo español causante de infinidad de desventuras sobre la sociedad catalana en los últimos 300 años.

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  2. Mire Vd, hablar de nacionalismo democrático es como hablar de un círculo cuadrado. Si conoce la fábula de la rana y el alacrán, sabrá de qué estoy hablando. Si no enlazó Vd con el texto a que aludía, se lo reproduzco a continuación. Espero que añada Vd. el catalán al castellano y al inglés, entre las lenguas que domina. No voy a hablar del personaje porque me produce arcadas, sólo le diré que en este país hace demasiado tiempo que se incurrió en el error de encumbrar mediocridades, y eso es como un tonto con un bolígrafo. En cualquier caso, si a Vd le parece democrático el espíritu del texto, hágaselo mirar (Toni Soler, diario Ara, 16 de febrero de 2014):

    “Tot plegat és potencialment devastador, però té, si més no, una lectura positiva: qui no entengui que Espanya camina cap a l’assimilació i la recentralització, qui no percebi que l’autonomia és una eina inútil per defensar els nostres interessos, no té més disculpa. Distreure’ns de la crua realitat amb pastanagues com el federalisme ja no és un exercici d’ingenuïtat, sinó de ceguesa política o fins i tot de col·laboracionisme“.



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  3. Veo que prefiere usted que escriba en catalán... Doncs, sí, el xicot aquest té raó. Paradoxalment reivindicar avui el federalisme es `propi de gent ingènua i, en canvi, vindicar la independència es el més raonable i antiutòpic que hom pot fer. Encara que sembli estrany, avui, utòpic és voler que les coses segueixin con estan: una Espanya unida y una societat capitalista que funcioni avui són dues utopies.

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    1. Increïble! vertaderament increïble! Però no fugi d'estudi, home, una cosa és el qualificatiu d'ingenu i una altra el de col•laboracionista, sobre el qual veig que omet opinar-ne. Ja ho deia Espriu "...dissortada terra nostra"; amb gent com vostè, certament...

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