diumenge, 22 de febrer del 2015

MONEDERO Y BILLETERO




La verdad es que atendiendo al monto, lo de Monedero es insignificante comparado a los Gürthel, Bárcenas, Púnica, Bankia, ERES andaluces, Pujol, Palau…  Billeteros de piel frente a monederos de bazar chino. Y sí, hay que reconocer que se está incurriendo en unos niveles de sensacionalismo y manipulación que, al equipararlo todo, lo que hacen en realidad los medios y el ministro Montoro es quitarse la careta y demostrar lo gañanes que son en realidad. Aun así, no por ello deja de haber en el caso Monedero aspectos más que inquietantes, tanto en lo referente a ellos mismos como en lo que significan.

Porque, aunque comparado con estos escándalos, Monedero aparezca más bien como un pringadillo, no es menos cierto que, tratándose como se trata de unos cientos de miles de euros –que tampoco son moco de pavo-, parece algo extraño que se le paguen estas cantidades a un desconocido profesor universitario por unos informes sobre la unión monetaria bolivariana. Sí, ya sé que alguien me podrá espetar que por qué Cristiano o Messi pueden ganar millones con sus pies y no el Sr. Monedero con su cerebro. Y transijo, olvídenlo; pero la realidad es la realidad. Por otro lado, no sé, pero a uno se le antoja algo extraño que un informe sobre uniones monetarias se le encargue a un politólogo en lugar de a un economista. Sí, ya sé lo que me dirán y también transijo: la economía es una cosa demasiado seria para dejarla en manos de los economistas. Retiro pues lo dicho, una vez más, entre otras cosas porque tampoco tengo demasiado claro en qué consiste el saber de un politólogo.

Pero es que hay más cosas, y o mucha torpeza o mucho que ocultar. Porque en sus explicaciones, siempre corregidas sobre la marcha –otro error- Monedero no parece distinguirse en mucho de la casta que tanto critica; y si las cantidades implicadas en su caso son menores, acaso fuera porque no pudo trincar más. Reconozco que Monedero no me cae muy bien, y que tiene una pinta de comisario político de la peor especie que no puedo con ella –un capitán Araña, vamos, que como todo el mundo sabe, a la gente embarca y se queda en España-, pero es que estos perfiles se le han agudizado muy acusadamente en sus histriónicas apariciones públicas desde que hizo la complementaria.

No tengo claro si lo de Monedero es constitutivo de delito, falta o simplemente calumnia por parte de Montoro y los medios. Ignoro si el cobro de encargos profesionales a través de una sociedad está reservado a sociólogos, como el Sr. Arriola, o si también Monedero puede acogerse a ello. E ignoro por qué apenas unas horas después de tanta bravata, presenta una complementaria de cuatrocientos mil euros. Pero lo que no se puede hacer es negar la mayor desde un primer momento y arrugarse después, pretextando además persecuciones políticas contra su persona y su organización, exactamente igual que los políticos de cualquier otra formación.

Porque la auténtica pregunta es ¿No esperaba el Sr. Monedero que irían a por él? ¿Acaso no se imaginaba que iban a buscarle hasta el color de los calzoncillos? Y el problema de verdad lo tenemos en cualquiera de las dos posibles respuestas. Si no se lo imaginaba, Monedero es un mediocre y no merece seguir dirigiendo nada. Y si se lo imaginaba, entonces o se pasó de listo, o es un cínico. En cualquiera de ambos casos no debería seguir teniendo responsabilidades políticas, si es que su formación quiere llegar a algún sitio… Máxime si encima me he estado dedicando a ejercer de martillo de corruptos. Porque está claro que, de momento al menos, el avance de PODEMOS se ha frenado. Y la razón se llama Monedero.

Una cosa es el autor y otra su obra. Siempre lo he defendido así y siempre lo defenderé. Nada más intelectualmente insolvente, por ejemplo, como determinados neocons cuya crítica a sus rivales consiste en resaltar la inconsecuencia entre la vida y la obra. Que si Tolstoi era un auténtico cabronazo, Marx un pendenciero manirroto o Rousseau un onanista incorregible… Pero con un político es distinto. Y Monedero es un político. Fuera de la praxis política, uno puede comprar fondos de inversión con las ganancias obtenidas de la venta de su obra o de los contratos venezolanos, porque esto no afecta a su obra, que puede seguir siendo muy buena o muy mala. Pero si entramos en la praxis política, hay entonces un componente ético y de ejemplaridad ineludible. Y esto parece ser que no lo sabe Monedero.

5 comentaris:

  1. Es cierto que lo de este caballero o cualquiera de sus compañeros son migajas comparado con lo de PP o PSOE o los sindicatos mayoritarios, pero no es menos cierto que Podemos todavía no tienen acceso al poder y al dinero; a la vista de las cosillas que se les van encontrando ¿qué se puede esperar que hagan cuando tengan ese acceso?. Eso sí, lo harán por nuestro bien.
    Hay una campaña contra Podemos. Ya. Recuerdo haber visto un millón de menciones en internet (anónimas, claro, los mismos que las hacían seguro que defendían los derechos de los LGBT...) a la supuesta homosexualidad de cierto dirigente pepero de no precisamente bajo nivel, o sobre el gusto en el vestir y la escasamente atractiva figura de las hijas de cierto dirigente socialista.
    Desde luego, antes y después de lo de Monedero, creo que el voto a Podemos es de castigo, y que los partidos que hemos padecido se lo merecen. Los que no sé si nos merecemos que nos gobiernen quienes aceptan financiación no ya de Venezuela, sino de Irán, somos los ciudadanos.

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  2. No podría estar más de acuerdo, Bacon. Los partidos sí se merecen a PODEMOS como su Némesis, pero los ciudadanos...

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  3. De ahí que sea más positiva la existencia de Podemos que su posible acceso al poder. Lo primero no solo es bueno (en mi opinión) sino incluso divertido. Lo segundo tiene sus riesgos y bastante menos gracia.

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  4. De acuerdo con ambos. Es lo mismo que el FN en Francia. Su ideología es odiosa, pero el hecho de que esté recogiendo votos obreros le tiene que decir algo al partido socialista. Los partidos de extrema derecha cuyo punto principal es la xenofobia deben hacer pensar que las políticas utópicas que han hecho los partidos de centroizquierda o centroderecha, cuyos dirigentes viven en zonas residenciales con vigilancia privada, o en los buenos barrios del centro, pueden no ser exactamente lo que necesitan los obreros que comparten las banlieus con inmigrantes que viven en precario y cuya integración es nula. A los que protestan de la "campaña contra Podemos" yo les preguntaría si el día que empiece a crecer aquí un partido tipo Le Pen van a querer que se haga campaña contra el mismo o no. Y a mi, repito, lo que menos me gusta de Podemos es su conexión con Irán, cuyo régimen hace lo que hace con sus ciudadanos. Y no me sirve que el régimen del Sha fuese detestable, que lo era, ni que EEUU sea muy criticable en su política exterior, que lo es; nada de eso justifica ni una teocracia ni tener a las mujeres reprimidas ni ahorcar a los homosexuales ni financiar el terrorismo, etc.

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