dilluns, 9 de febrer de 2015

EL CONFLICTO UNIVERSITARIO



Hay algo que me parece necesario resaltar de la mayoría de reacciones que ha suscitado la propuesta de reforma de los estudios universitarios realizada por el ministro del ramo. Me refiero a la no discriminación entre dos órdenes distintos de crítica que deberían abordarse por separado, y cuyo solapamiento nos desvía del que debería ser el auténtico debate sobre dicha propuesta. Estos dos órdenes son el académico, por un lado, y el económico, o su  impacto socioeconómico, por el otro. Un solapamiento que tal vez no sea tampoco inocente por parte de ninguno de los bandos en liza, pero que me parece ineludible denunciar si queremos evitar la confusión y la demagogia a la que estamos asistiendo en relación a la polémica que se ha generado sobre el tema. Como mínimo si aspiramos a entenderlo.
Porque una cosa es la pertinencia, o no, de una modificación de la estructura de las titulaciones universitarias, y  otra muy distinta el encarecimiento que dicha modificación comporte para sus usuarios. En el primer caso estamos ante un debate académico; en el segundo, ante un tema económico de impacto social innegable. Y lo que no se puede hacer, o  no se debería hacer, es pretextar la prioridad de uno de dichos órdenes con la finalidad de conseguir ciertos objetivos que caen en el dominio del otro. Y esto es precisamente lo que a mi parecer se está produciendo.
 
Publicado en Catalunyavanguardista. El artículo completo AQUÍ

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada