dimarts, 2 de febrer de 2016

Educación: decálogo sobre lo que nunca debe decirse




1.- Algunos padres deberían tomar en consideración la posibilidad de que su hijo acaso no sea el superdotado que imaginan. A muchos les ocurre con los resultados escolares de sus hijos lo que a aquel matrimonio que, operado él de cirugía estética en las orejas, y ella de la nariz, no entendieron que el hijo les saliera narizotas y con orejas de soplillo.
2.- Los centros escolares no fueron ideados ni para que los padres coloquen allí a sus hijos, ni para dar salida a la profesión docente, sino como espacios funcionales destinados al aprendizaje, donde el docente enseña y el discente aprende. Lo demás, sin ser desdeñable, viene sobrevenido y se da también en cualquier otro espacio colectivo; la instrucción, en cambio, no. Interacción y socialización se dan en muchos ámbitos, pero matemáticas sólo se aprenden en la escuela.
3.- Un sistema educativo no consiste en enseñar a nadar con flotador, sino a saber prescindir de él. Y para ello es necesario un esfuerzo que violenta al individuo y al que muy raramente tenderíamos de no vernos impelidos a ello.
 
4.- Educar es también reprimir, por más que dicha palabra horrorice a ciertas mentes buenistas; enseñar, instruir, también. Otra cosa es cómo se lleve a cabo este proceso de represión.
5.- La igualdad de oportunidades no es un punto de llegada, sino de partida. Lo otro es igualitarismo aberrante. El modelo actual de escuela comprensiva e inclusiva, es como pretender preparar a alguien de un metro cincuenta de estatura para que juegue en la NBA: se acaba prohibiendo la NBA porque no todos pueden jugar en ella.
6.- Los alumnos son, en tanto que sus usuarios, el sujeto del sistema educativo, no el objeto. El objeto es la transmisión de conocimientos. No entender esto, es no haber entendido nada. O simplemente engañar.
7.- Suprimir por ley el fracaso escolar es como esconder la mierda debajo de la alfombra: hiede igualmente.
8.- La pedagogía moderna es a la enseñanza lo que la astrología es a la astronomía. Una prueba concluyente de que el sistema educativo anterior era más permisivo de lo que algunos están dispuestos a reconocer es que, en lugar de fracasar en él, obtuvieran titulación universitaria los que han diseñado el actual.
9.- Que uno no pueda llegar a comprender ciertas cosas, no implica que otros no puedan. Si para consolar a los que no llegan, limitamos la enseñanza a lo que puedan entender, seguiríamos en las cavernas.
10.- Reza un viejo proverbio que si a un pobre le das un pescado, comerá una vez, si le enseñas a pescar, comerá siempre. El sistema educativo actual proporciona pescado podrido para que a nadie le dé por aprender a pescar, no fuera a capturar un día una langosta y descubriera el engaño de que fue objeto.

 

2 comentaris:

  1. Qué trasnochado estás, Xavier. Ayer mismo me decía alguien que "todos somos sabios e ignorantes,solo que en distintas cosas". A ver cómo concilias eso con lo de "unos enseñan y otros aprenden". No sé si llamarte segregador o (aún peor) elitista. Si es que...

    ResponElimina
  2. Es que uno es contumaz ¡Qué le vamos a hacer!

    ResponElimina