dimecres, 17 de juny de 2015

¿DIVORCIO A LA CATALANA?



«Unió Democràtica de Catalunya» ha anunciado hoy que abandona el gobierno de la Generalitat. Sus tres consejeros y todos los altos cargos de libre designación también abandonan sus responsabilidades. Y a partir de aquí, la incertidumbre. De momento, parece ser que UDC ha asegurado que sus diputados siguen bajo la coalición CIU y que por lo que respecta a los pactos municipales, también. Es decir, abandonan el gobierno, pero CIU sigue.

Lo primero que sorprende, a la vez que da una idea cabal de ciertos talantes, es que el sector independentista de UDC, pese a haber perdido la consulta de Unió, se considere vencedor, amparándose en que la diferencia es mínima -un 50,90% frente al 46,19%, 125 votos de diferencia-, no reconozca la derrota y anuncie que por su cuenta van a negociar con los firmantes de la hoja de ruta del «procés»; ¿En nombre de quién?

Y sorprende porque este mismo sector consideraría válida y legitimada una declaración de independencia del Parlamento catalán por 68 diputados contra 67 –y dejando de lado que estos 68 representaran a poco más del 35 o el 40% de los votos emitidos, lo cual con el sistema electoral catalán, es perfectamente probable-. Si un valor tan ajustado sirve ni más ni menos que para declarar la independencia ¿Por qué la dirección de UDC debería sentirse deslegitimada disponiendo de bastante más de la mitad más uno?

¿Qué pasará ahora? Supongo que dependerá de si Duran encuentra apoyos económicos para presentarse como adalid del catalanismo moderado que Mas ha abandonado en su huida hacia la radicalidad. Y esto podría representar un serio revés para los planes del president, porque a la fuga de votos hacia ERC que ya ha padecido, ahora se le añadiría la pérdida de votos de un sector que era el tradicionalmente suyo.

Sorprende también la arrogancia del ultimátum que Convergencia lanzó a Unió después de conocer los resultados de la consulta que realizó entre la militancia ¿Tan sobrados están? ¿Piensan que no llegará la sangre al río y que Duran acabará agachando la cerviz?

Tal vez. A favor de esta tesis estaría la trayectoria de Duran y su partido. UDC, por más siglas históricas que tenga, es un partido pequeño, que no llega a los cuatro mil militantes y que nunca ha contrastado su fuerza real concurriendo a unas elecciones en solitario. Si Duran no obtiene apoyos, y me refiero a apoyos económicos, su relevancia será inane. Pero si los consigue, y podría ser, entonces puede ser un problema para Mas y su procés, porque entonces no sólo le aleja aún más de la mayoría absoluta independentista Mas+ERC+CUP, sino que puede incluso peligrar su hegemonía, porque alguien está compitiendo por su propio electorado. Los entre cinco y ocho diputados que tienen calculados los democristianos de irles bien las cosas, podrían ser la puntilla para Mas y enviarlo definitivamente para casa, a él y a lo que quede de Convergencia.
Por eso se sorprende uno que aparente ir tan «sobrao». Al tiempo.

1 comentari:

  1. Tres cosas, Xavier:
    -¡Qué foto!
    -Genial reflexión e interesantísimas las perspectivas sobre las que pones el foco. Lo que tú dices: al tiempo.
    -Como catalán residente fuera de Cataluña (en un lugar de ese resto de España al que los independentistas se empeñan en llamar "España"), me encuentro digamos que en un punto de observación que me permite ver algo que Mas, Jonqueras, Forcadell y Cía. no ven o se empeñan en no ver: el daño que esto le está haciendo a Cataluña. Esto es grave y a mí me duele; el independentismo debería salir de su burbuja y reflexionar ante realidades como estas, pero parece ser que están tan obcecados y ensimismados que no piensan hacerlo. Mal asunto.

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