divendres, 14 de novembre de 2014

CONTRUCCIÓN ES DECONSTRUCCIÓN, SI DEL ENEMIGO SE TRATA...



,,,Y si no, puede que también. A veces, casi siempre, el peor enemigo es el vecino, singular, particular o universal. Y como decía aquél, de lo que te diga uno de su vecino, no te creas nada, y de lo que veas que parezca confirmarlo, la mitad. Siempre ha estado muy al día ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio.

Viene esto a cuenta de una polémica absurda surgida hoy, cuya irrelevancia la hace merecedora de no ser citada aquí, pero que me ha recordado cómo el enemigo siempre es el más cercano –estamos hablando de un plano inter-nacional sindical, que no internacional, surgido intrarregionalmente; es la única pista que daré: a buen entendedor...- que me ha recordado aquel memorable ensayo de Umberto Eco: “Construir al enemigo” (Lumen, 2012). Siempre hay gente dispuesta a dejarse pagar para tan moralmente dudosa tarea.

La cita no tiene desperdicio. Transcribo textualmente: “Hediondo. El enemigo siempre huele mal, y un tal Berillon, al principio de la Primera Guerrra Mundial (1915), escribía un «La polychrésie de la race allemande», donde demostraba que el alemán medio produce más materia fecal que el francés, y con un olor más desagradable (…)”.
Un «Grande», sin duda, el tal Berillon. El mundo está lleno de "Grandes".

6 comentaris:

  1. El ejemplo más clásico es la representación que se hizo de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial en los Estados Unidos, que no escatimaba el más puro y simple racismo:
    http://revistacultural.ecosdeasia.com/smack-a-jap-introduccion-a-la-propaganda-anti-japonesa-durante-la-segunda-guerra-mundial-i/
    http://revistacultural.ecosdeasia.com/smack-a-jap-introduccion-a-la-propaganda-anti-japonesa-durante-la-segunda-guerra-mundial-ii/

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  2. Más duros fueron con los soviéticos, mi querido Bacon, mucho más.

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  3. De lo de los japoneses se habla más, sobre todo en medios estadounidenses, porque la gente de hoy queda acojonada cuando se entera lo que se hizo con los muchos miles de ciudadanos estadounidenses de origen japonés durante la segunda guerra mundial.
    Con los soviéticos lo hicieron durante muchos más años, claro.

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  4. No te hagas mala sangre. Recuerda que la ley se fundamenta en la distinción amigo-enemigo. Carl Schmitt dixit...

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  5. ...Pero la cosa no acaba aquí, porque entonces podríamos adentrarnos en los procelosos oceanos de la articulación social a partir de un principio sacrificial que es, esencialmente, una desviación hacia otro del objeto de violencia, René Girard dixit.
    Y claro, no puedo con el enemigo (exterior, por aquello de nos-otros/otros) y me invento uno de interior al que le pueda zurrar la badana resarciéndome de las palizas que me da el otro. ¿No suena familiar?

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  6. Un poco...

    Me apunto ese ensayo de Umberto Eco.

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